Abhijeet Dipke fue detenido antes de una nueva marcha en Nueva Delhi. El movimiento juvenil que nació como burla ya se convirtió en un problema político nacional.
La policía india volvió a detener este viernes a Abhijeet Dipke, fundador del llamado movimiento de las “cucarachas”, horas antes de una protesta en Nueva Delhi.
Dipke encabezó en los últimos meses al Cockroach Janta Party, una organización juvenil que convirtió una burla contra jóvenes desempleados en bandera de resistencia política.
La protesta convocada para Connaught Place buscaba exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, y respaldar a dirigentes del movimiento ya encarcelados.
Aun con la detención de Dipke, cientos de personas llegaron al centro de Delhi con banderas nacionales y consignas contra las autoridades electorales y el gobierno.
De una burla a un movimiento incómodo
El movimiento nació después de que jóvenes inconformes fueran comparados despectivamente con cucarachas. Dipke respondió apropiándose del insulto y convirtiéndolo en identidad política.
Desde entonces, el grupo ha protestado por desempleo, condiciones escolares, filtraciones de exámenes y ahora por la revisión nacional de los padrones electorales.
Sus dirigentes sostienen que esa revisión eliminó más de 130 millones de nombres y terminó favoreciendo al Bharatiya Janata Party, el partido de Narendra Modi.
La Comisión Electoral niega cualquier favoritismo y asegura que quienes hayan sido eliminados incorrectamente pueden volver a registrarse. El BJP acusa a sus críticos de desacreditar elecciones legítimas.
La policía llegó antes que la marcha
Dipke había convocado una manifestación con la bandera india como símbolo central. Antes de salir, la policía le entregó una orden prohibiéndole realizar la concentración.
Poco después fue detenido en Delhi. Imágenes difundidas por medios indios mostraron al dirigente cuestionando a los agentes mientras éstos impedían que continuara hacia la protesta.
“¿Por qué me están deteniendo?”, preguntó Dipke durante el operativo, según imágenes publicadas por The Indian Express mientras era retirado por agentes policiales.
También fueron detenidos dirigentes estudiantiles y simpatizantes. Neha Bora, presidenta de la All India Students’ Association, fue arrestada preventivamente y posteriormente quedó en libertad.
Dos dirigentes ya están en la cárcel
La nueva detención ocurre después de que Ashutosh Ranka y Saurav Das, dirigentes del mismo movimiento, fueran enviados cinco días a la cárcel de Tihar.
Ambos habían saltado barricadas para ingresar a Jantar Mantar, histórico punto de protestas en Delhi que las autoridades habían declarado fuera de límites para manifestaciones.
La policía asegura que actuó para prevenir alteraciones al orden público. El movimiento acusa a las autoridades de utilizar detenciones preventivas para impedir protestas legales.
Dipke ya había sido detenido una semana antes, cuando llegó en avión a Delhi para otra concentración. Un tribunal ordenó entonces su liberación posteriormente.
El problema ya no son las cucarachas
Lo que empezó como una respuesta burlona de jóvenes inconformes se ha convertido en uno de los movimientos sociales más visibles contra el gobierno de Modi.
Sus protestas anteriores contribuyeron a mantener presión política durante el escándalo de filtraciones de exámenes que terminó con la salida del ministro de Educación.
Ahora el conflicto se mueve hacia un terreno todavía más delicado: quién aparece en los padrones, quién puede votar y cuánto margen existe para protestar por ello.
Detener a Dipke puede impedirle llegar a una manifestación. Lo que todavía no está claro es si también puede impedir que una generación siga llegando.
