Foto - DDFEST
DDFest reúne este sábado realidad virtual, simuladores, torneos, arcades y máquinas construidas para jugar. La computadora que alguna vez ocupó un escritorio ahora quiere quedarse con la habitación completa.
Durante décadas nos prometieron que el futuro tecnológico sería pequeño. La computadora abandonaría enormes habitaciones, después el escritorio y finalmente terminaría viviendo discretamente dentro de nuestro bolsillo.
Los jugadores de PC escucharon atentamente aquella predicción y decidieron hacer exactamente lo contrario.
Este sábado, Guadalajara tendrá una demostración bastante espectacular durante DDFest 2026, encuentro dedicado completamente al PC gaming que ocupará doce horas del Salón Fiesta Guadalajara.
Habrá computadoras para juego libre, torneos, simuladores, arcades, conferencias, competencias y una arena de realidad virtual donde el monitor finalmente desaparece y el jugador entra físicamente al escenario.
Todo gira alrededor de una máquina que hace años dejó de conformarse con ser una simple caja beige debajo del escritorio.
La computadora decidió volver a crecer
Una PC gamer puede comenzar con los mismos órganos básicos de cualquier computadora: procesador, memoria, almacenamiento, tarjeta madre, fuente de alimentación y algún sistema para mantener aquello suficientemente frío.
Entonces llegan los videojuegos.
Una tarjeta gráfica dedicada puede convertirse en uno de los componentes más grandes del equipo porque necesita ejecutar millones de operaciones para producir imágenes complejas muchas veces cada segundo.
Más potencia también significa más calor.
Por eso existen gabinetes atravesados por ventiladores, disipadores enormes y sistemas de refrigeración líquida que transportan calor mediante tubos, bombas y radiadores.
Algunos parecen pequeños laboratorios.
Después viene aquello que técnicamente no necesitamos para que la computadora funcione, pero que evidentemente necesitábamos para que pareciera una nave espacial: iluminación, paneles transparentes y cables cuidadosamente acomodados.
Y todavía no hemos empezado a jugar.
El escritorio puede sumar monitor ultrapanorámico o varias pantallas, teclado mecánico, mouse especializado, audífonos, micrófono, cámara, silla y controles adicionales.
Para carreras aparecen volante, pedales y palanca.
Para simulación aérea puede haber joystick y acelerador.
La realidad virtual añade visor y controles capaces de seguir movimientos para conseguir algo extraño: utilizar una computadora precisamente para dejar de mirar la computadora.
El videojuego empieza a ocupar metros cuadrados
DDFest lleva esa expansión fuera de la habitación.
La edición 2026 incorpora una VR Arena para jugar en equipo dentro de entornos virtuales y zonas con simuladores, además de partidas libres y competencias.
Valorant tendrá torneo presencial. Rocket League y 2XKO realizaron eliminatorias en línea para llevar sus finales hasta Guadalajara.
Eso transforma el videojuego en algo considerablemente más cercano a un deporte presencial: jugadores reunidos frente al público, escenario, narración, competencia y espectadores siguiendo aquello que sucede dentro de las pantallas.
Incluso existe un pasaporte.
Al ingresar, los asistentes reciben uno para recorrer stands y reunir sellos. Quienes completen el circuito pueden participar en el sorteo de un setup gamer completo.
La palabra setup resulta importante.
Ya no estamos hablando solamente de comprar una computadora.
Estamos hablando del ecosistema completo construido alrededor de ella.
Una máquina que todavía permite meter las manos
Quizá ahí permanezca una de las razones por las que la PC conserva una cultura tan particular.
Un teléfono contemporáneo suele llegar terminado. Podemos instalar aplicaciones, cambiar una funda y modificar configuraciones, pero difícilmente pasaremos el sábado sustituyendo personalmente su procesador.
La computadora de escritorio conserva algo diferente.
Puede abrirse.
Una pieza envejece y otra puede reemplazarla. Se agrega memoria. Cambia la tarjeta gráfica. Aparece otro disco. Se modifica la refrigeración. Alguien decide que necesita catorce ventiladores luminosos.
La máquina nunca termina completamente.
DDFest nació precisamente alrededor de esa comunidad. Su edición anterior reunió más de 1,700 asistencias acumuladas durante dos jornadas, incluyendo personal, y participaron 15 marcas.
Este año la organización decidió concentrarlo todo en un solo sábado, de 9:00 a 21:00 horas. El boleto fue anunciado en 199 pesos, pero el registro aparece ya agotado.
Es una lástima para quien apenas estaba pensando en ir.
Pero también demuestra algo sobre aquella computadora que supuestamente iba a desaparecer cuando todos comenzamos a llevar otra en el bolsillo.
No desapareció.
Le pusimos una tarjeta gráfica enorme.
Después luces.
Luego refrigeración líquida.
Le compramos tres pantallas, volante, pedales, visor y una silla.
Y finalmente tuvimos que construirle un parque de diversiones.
DATOS PARA IR — No publicable si la nota se mantiene como pieza narrativa
Qué: DDFest 2026
Cuándo: sábado 3 de octubre
Horario: 9:00 a 21:00 horas
Dónde: Salón Fiesta Guadalajara, Av. Adolfo López Mateos Sur 610, Jardines de los Arcos
Acceso anunciado: $199
Situación actual: registro marcado como agotado
Contenido: PC gaming, torneos, simuladores, arcades, juego libre, conferencias y VR Arena. DD Tech
