Foto: Windy
La depresión tropical Dieciocho-E se fortaleció este domingo y se convirtió en Rachel. El nuevo ciclón avanza mar adentro, pero sus bandas provocarán lluvias intensas, viento y oleaje elevado en el sur del país.
El Pacífico mexicano todavía no termina de despedir a Polo y ya tiene otro nombre que vigilar: Rachel.
La tormenta tropical se formó este domingo a partir de la depresión Dieciocho-E, que durante la madrugada había conseguido organizar una circulación cerrada varios cientos de kilómetros al sur de México.
Esta tarde, Rachel se encontraba aproximadamente 485 kilómetros al sur de Acapulco, Guerrero, y 900 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima.
El sistema presentaba vientos máximos sostenidos cercanos a 65 kilómetros por hora y avanzaba lentamente hacia el oeste-noroeste, manteniendo su centro sobre aguas del Pacífico.
La trayectoria prevista resulta importante.
Los modelos meteorológicos mantienen a Rachel desplazándose aproximadamente en paralelo a las costas mexicanas durante los próximos días, sin que hasta ahora exista un pronóstico de impacto directo inmediato sobre tierra.
Eso no significa que México quede fuera de sus efectos.
La circulación y las bandas nubosas asociadas al ciclón favorecerán lluvias intensas principalmente en Guerrero y Oaxaca, además de precipitaciones importantes en otras regiones del sur mexicano.
El Servicio Meteorológico Nacional también ha advertido sobre rachas fuertes de viento y oleaje elevado. En las costas de Oaxaca las olas podrían alcanzar entre tres y cinco metros, mientras en Guerrero podrían llegar entre dos y tres metros.
Las precipitaciones pueden provocar incremento en niveles de ríos y arroyos, deslaves, inundaciones y encharcamientos, especialmente en terrenos que ya acumulan humedad por lluvias anteriores.
Rachel comenzó a organizarse desde una zona de baja presión localizada al suroeste del Golfo de Tehuantepec.
Durante la madrugada del domingo, imágenes satelitales y mediciones de viento permitieron identificar una circulación suficientemente organizada para clasificarla como la depresión tropical Dieciocho-E.
Horas después alcanzó la intensidad necesaria para recibir nombre.
Rachel es el siguiente nombre disponible en la lista correspondiente a la temporada 2026 de ciclones tropicales del Pacífico oriental.
Su aparición ocurre mientras otra parte del país continúa pendiente de Polo, que después de alcanzar categoría 5 perdió intensidad durante su desplazamiento hacia el noroeste del Pacífico.
Los dos sistemas están suficientemente separados y mantienen trayectorias distintas. No existe evidencia de que Rachel haya nacido como consecuencia de Polo ni de que ambos ciclones vayan a encontrarse.
El nuevo ciclón todavía puede modificar intensidad y trayectoria conforme avance sobre el océano, por lo que las autoridades meteorológicas actualizarán periódicamente sus proyecciones.
Por ahora, Rachel no llega tocando la puerta.
Pero nació frente a una costa mexicana que todavía estaba mirando al horizonte por otro huracán.
