Jorge Romero prometió renovar al partido y alejarse del PRI, pero ahora considera nuevas alianzas. Especialistas advierten que el problema del PAN no está en su logotipo, sino en sus dirigentes y propuestas.
El PAN estrenó imagen, lema y discurso para recuperar a sus electores, pero enfrenta un problema que ninguna campaña publicitaria puede resolver: la falta de renovación interna.
Una investigación publicada por Expansión Política este sábado 17 de octubre recoge opiniones de especialistas que cuestionan los resultados del relanzamiento encabezado por Jorge Romero.
Acción Nacional prometió abrir sus candidaturas a los ciudadanos, recuperar su identidad y dejar atrás las alianzas nacionales con el PRI, después de varias derrotas electorales.
Sin embargo, sus dirigentes vuelven a considerar acuerdos con sus antiguos socios, mientras las críticas apuntan a estructuras partidistas que siguen funcionando prácticamente de la misma manera.
El partido cambió de ropa pero conserva las mismas costumbres
En octubre de 2025, Romero presentó una nueva imagen y adoptó el lema «Patria, Familia y Libertad», con la promesa de reconstruir Acción Nacional.
Un año después, el investigador Víctor Alarcón Olguín considera que las modificaciones no han servido para resolver los problemas que mantienen estancado al partido.
«El PAN sigue entrampado, en mucho por su falta de autocrítica y falta de un debate interno de fondo», explicó Víctor Alarcón Olguín a Expansión Política.
El académico de la Universidad Autónoma Metropolitana sostiene que la organización necesita revisar sus liderazgos y abrir una discusión sobre las causas de sus derrotas.
La politóloga Esperanza Palma Cabrera también identifica una «falta de renovación de liderazgos, una falta de renovación de la oferta programática», según declaró a Expansión Política.
Ambos diagnósticos coinciden en una dificultad: el PAN pretende presentarse como una alternativa renovada, pero todavía no demuestra cambios suficientes en sus estructuras y propuestas.
El PRI salió por la puerta y puede regresar por la ventana
Una de las promesas más llamativas de Romero fue terminar con las alianzas nacionales con el PRI para recuperar una identidad propia frente a Morena.
Pero el resultado de las elecciones locales de Coahuila de 2026, donde Acción Nacional obtuvo menos del 3% de los votos, reabrió la discusión.
Ahora, el dirigente reconoce que podrían negociarse acuerdos locales si ayudan a competir frente al oficialismo, aunque descarta reconstruir una alianza nacional permanente.
«En los lugares en donde una alianza sea factor de triunfo (…) por supuesto que es una decisión que en Acción Nacional estamos considerando», declaró Jorge Romero a El Economista.
La contradicción resulta evidente: el partido prometió independizarse de su antiguo aliado, pero sus dificultades electorales vuelven a colocar al PRI entre sus opciones.
Los votos perdidos no regresan con un nuevo logotipo
En la elección presidencial de 2018, el PAN obtuvo cerca de diez millones de votos. Seis años después consiguió aproximadamente 9.6 millones.
La reducción ocurrió mientras aumentaba el número de ciudadanos que participaron en las elecciones, una señal de las dificultades panistas para ampliar su base electoral.
Las elecciones de 2027 renovarán la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, ofreciendo al partido una oportunidad para comprobar si su estrategia consigue atraer nuevos simpatizantes.
Pero la competencia no se resolverá solamente con alianzas. Acción Nacional también deberá demostrar que puede ofrecer candidatos diferentes y propuestas capaces de conectar con los ciudadanos.
El PAN renovó su escaparate y prometió abrir las puertas. Ahora necesita demostrar que también cambió lo que hay detrás de ellas.
