Las casas del bienestar que construirá el Infonavit ya tienen precio máximo
Infonavit elevó el precio máximo de las viviendas del programa para trabajadores de menores ingresos pero creó descuentos de hasta 90 mil pesos según el salario del comprador.
Una vivienda vendida directamente por el Infonavit dentro del Programa de Vivienda para el Bienestar podrá tener desde mañana un precio máximo de 862 mil pesos.
Eso no significa que todos sus compradores pagarán esa cantidad.
Las nuevas reglas publicadas este lunes establecen descuentos de hasta 90 mil pesos dependiendo del ingreso del trabajador y cambian sustancialmente el esquema vigente desde septiembre de 2025.
La diferencia comienza en el precio máximo. Hace un año el límite establecido para estas viviendas era de 630 mil pesos. Ahora aumenta 232 mil pesos.
El incremento equivale a 36.8 por ciento, aunque comparar ambos límites requiere otra precisión: las nuevas disposiciones también modifican las condiciones utilizadas para calcular las viviendas.
El Infonavit podrá considerar terreno, urbanización, construcción y costos indirectos. También podrá incorporar mantenimiento preventivo destinado a conservar el inmueble durante un periodo de hasta 30 años.
La regla anterior estaba diseñada tomando como referencia principalmente la capacidad de pago de derechohabientes que ganaban entre uno y dos salarios mínimos.
La publicada este lunes amplía esa referencia.
Ahora el principio de asequibilidad establece como prioridad la capacidad de pago de trabajadores que perciben menos de tres salarios mínimos y agrega descuentos progresivos.
Quienes ganen entre uno y 2.09 salarios mínimos podrán recibir el descuento máximo de 90 mil pesos. Una vivienda cuyo precio fuera 862 mil terminaría así en 772 mil.
A partir de ahí el beneficio disminuye conforme aumenta el ingreso.
Entre 2.1 y 2.19 salarios mínimos serán hasta 80 mil pesos; entre 2.2 y 2.29, 70 mil; y así sucesivamente, reduciendo diez mil pesos por escalón.
Un trabajador ubicado entre 2.8 y 2.89 salarios mínimos tendría un descuento máximo de diez mil pesos. Al llegar a 2.9 salarios mínimos desaparece el beneficio.
Pero tampoco habrá una casa universal de 862 mil pesos.
Ese número es un techo. El costo de cada vivienda deberá determinarse específicamente para cada conjunto habitacional considerando superficie, ubicación, características, áreas comunes, entorno y equipamiento urbano.
También importará qué clase de vivienda sea.
Las reglas permiten precios diferentes dependiendo de si se trata de vivienda vertical, unifamiliar, dúplex, cuádruplex u otro prototipo, e incluso del piso donde esté ubicada.
Hay otra diferencia importante frente al mercado inmobiliario tradicional.
Para estas operaciones, el precio determinado por el Infonavit funcionará como valor de avalúo en la compraventa. El Instituto afirma además que buscará recuperar sus costos sin perseguir utilidad.
Las disposiciones tampoco significan que cualquier casa financiada mediante un crédito Infonavit tenga ahora un precio máximo de 862 mil pesos.
El límite solamente corresponde a viviendas que el propio Instituto enajene a trabajadores derechohabientes dentro del Programa de Vivienda para el Bienestar y únicamente en su primera venta.
Si posteriormente el propietario vende esa vivienda, su precio volverá a regirse por las normas ordinarias aplicables y no por este techo.
Las reglas incluso impiden utilizar los 862 mil pesos como referencia para establecer cuánto puede cobrarle al Infonavit un constructor, proveedor o desarrollador.
El precio máximo podrá ajustarse cuando cambie el salario mínimo de una región, aunque el incremento no podrá superar 15 por ciento sin que el Consejo de Administración actualice formalmente las disposiciones.
El nuevo esquema entra en vigor este martes y reemplaza las reglas publicadas el 19 de septiembre de 2025.
Infonavit tiene ahora un número sencillo para explicar su vivienda social: ninguna de estas primeras ventas debería superar 862 mil pesos bajo las reglas actuales.
La pregunta menos sencilla empieza después.
Construir suficientes casas adecuadas, bien ubicadas y con servicios dentro de ese precio será la prueba que determine cuánto vale realmente el nuevo techo.
