La Policía Cibernética de la CDMX alertó sobre falsas vacantes difundidas mediante videos y perfiles en redes sociales. Prometen sueldo atractivo, contratación inmediata, horarios flexibles y poca experiencia. Después aparece una condición bastante extraña para conseguir trabajo: primero tienes que entregar dinero o información.
El empleo parece diseñado exactamente para quien lo encuentra.
Buen sueldo, horario flexible, trabajo sencillo, contratación casi inmediata y una empresa tan interesada que aparentemente tampoco necesita demasiadas entrevistas.
Entonces aparece el detalle.
Para comenzar hay que depositar dinero por capacitación, uniforme, credencial, equipo, material, examen, trámite administrativo o alguna otra condición que supuestamente será reembolsada después.
Ahí puede terminar la oferta y comenzar el fraude.
La Unidad de Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina alertó este miércoles sobre falsas oportunidades laborales difundidas principalmente mediante videos, publicaciones y perfiles en redes sociales.
Los anuncios utilizan imágenes atractivas y condiciones laborales difíciles de rechazar para llevar posteriormente a las personas hacia conversaciones privadas, formularios o plataformas externas.
El objetivo puede ser obtener dinero mediante pagos anticipados, pero también recopilar datos personales y documentos que posteriormente podrían utilizarse para otros engaños.
Entre la información buscada pueden aparecer nombre completo, domicilio, teléfono, identificación oficial, CURP, datos bancarios, fotografías de documentos o información relacionada con cuentas personales.
Eso tampoco significa que una empresa legítima jamás solicite documentos.
Los procesos reales de contratación requieren información para identificar al trabajador, elaborar contratos, registrar prestaciones o realizar depósitos. La diferencia está en el momento, la finalidad y la posibilidad de verificar quién la solicita.
Una primera señal de alerta es la prisa.
Si alguien ofrece contratar inmediatamente, evita entrevistas, no proporciona información comprobable de la empresa y presiona para realizar un depósito antes de perder la oportunidad, conviene detener el proceso.
También debe despertar sospechas una remuneración extraordinariamente alta para actividades mínimas, especialmente cuando no se exige experiencia, preparación ni un proceso razonable de selección.
Antes de enviar documentos puede buscarse el nombre de la empresa por separado, revisar su página oficial, comprobar teléfonos y direcciones y confirmar que la vacante exista mediante canales institucionales.
Hay otra precaución sencilla: no utilizar únicamente los datos proporcionados por quien envió la oferta.
Un sitio falso también puede incluir teléfonos, correos y perfiles falsos perfectamente coordinados entre sí. La verificación debe realizarse mediante fuentes independientes.
Y si para obtener el empleo exigen transferir dinero, comprar tarjetas, depositar a una cuenta personal o entregar códigos recibidos por teléfono, la alarma ya debería estar sonando.
La Policía Cibernética recomienda además conservar capturas y datos de contacto cuando exista sospecha de fraude, reportar perfiles y evitar continuar interactuando con ellos.
Buscar trabajo ya implica ofrecer tiempo, experiencia y capacidad.
Cuando la vacante comienza pidiendo también la cartera, probablemente el empleo era otra cosa.
