El New Museum duplicó sus galerías sin abandonar su extraño edificio del Bowery. Ahora tiene dos construcciones pegadas, siete pisos y hasta elevadores capaces de responder preguntas.
Durante años, el New Museum parecía una torre de cajas blancas apiladas sobre Bowery. Ahora alguien colocó otro edificio junto a ellas y prácticamente duplicó el museo.
No fue un truco nocturno. La transformación tomó años, costó obras, cierres y paciencia, pero el resultado produce exactamente esa impresión cuando uno mira la nueva silueta.
El edificio original, diseñado por SANAA e inaugurado en 2007, continúa allí. A su lado apareció una segunda construcción de siete niveles proyectada por OMA.
Shohei Shigematsu y Rem Koolhaas dirigieron el proyecto junto con Cooper Robertson. La ampliación suma aproximadamente 60 mil pies cuadrados y duplica el espacio disponible para exposiciones.
Lo interesante es que no intentaron fabricar gemelos.
La torre de SANAA continúa pareciendo cajas desplazadas verticalmente. La ampliación responde con una fachada distinta, geometrías diagonales y conexiones que permiten atravesar ambos edificios como uno solo.
Hay nuevas galerías, espacios educativos, una casa permanente para la incubadora cultural NEW INC, restaurante, áreas públicas y una circulación bastante menos dependiente del viejo núcleo vertical.
Y entonces llegamos al elevador.
Hasta subir de piso puede convertirse en exposición
El artista singapurense Ho Tzu Nyen intervino los elevadores acristalados con “P for Power: Up Down”, una obra creada específicamente para este edificio.
Cuando alguien pulsa los botones aparecen niños generados mediante inteligencia artificial que lanzan acertijos, reflexiones y pequeñas frases alrededor de una palabra considerablemente complicada: poder.
Uno puede entrar queriendo solamente llegar al cuarto piso y terminar recibiendo filosofía política antes de que se abran nuevamente las puertas.
La nueva temporada demuestra para qué quería crecer el museo.
Arthur Jafa ocupa buena parte del edificio con “I Am Tony”, la revisión más extensa realizada hasta ahora sobre su trabajo entre cine, fotografía, música e imágenes.
Diego Marcon presenta su primera exposición individual en un museo neoyorquino. Sus películas, instalaciones y personajes se mueven deliberadamente entre lo adorable, lo incómodo y lo siniestro.
Después está “The Bowery: Devil’s Mile”, una exposición dedicada a cuatro siglos del barrio que existe afuera de las ventanas del propio museo.
Es una decisión bonita: agrandar el edificio y después dedicar una parte de ese espacio a recordar todo aquello que estaba allí muchísimo antes.
Todavía quedan las obras instaladas en fachada, plaza y escaleras, además de salas educativas, espacios comunitarios y una habitación superior desde donde Manhattan entra sin pagar boleto.
El New Museum nació en 1977 dentro de una pequeña oficina. Pasó por distintos domicilios hasta levantar su peculiar torre blanca sobre Bowery.
Casi medio siglo después necesitaba más lugar.
La solución neoyorquina fue bastante sencilla.
En vez de mudarse, empujaron la pared.
Y construyeron otro museo al lado.
DATOS PARA IR
Dónde: New Museum, 235 Bowery, Nueva York
Temporada actual: Arthur Jafa, Diego Marcon, The Bowery: Devil’s Mile y Ho Tzu Nyen
Arthur Jafa: hasta el 4 de enero de 2027
Diego Marcon y Bowery: hasta el 31 de enero de 2027
Ho Tzu Nyen: hasta el 25 de enero de 2027
Dato arquitectónico: ampliación OMA de aproximadamente 60,000 pies cuadrados y siete niveles.
