El programa capitalino aumentó su apoyo para 2026, pero las reglas tienen letra pequeña. Quienes ya estaban incorporados pueden alcanzar tres mil pesos; quienes entraron en agosto reciben hasta dos mil y los registrados en septiembre, mil.
Mercomuna llegó a 2026 con una cifra bastante fácil de recordar: tres mil pesos en vales. El problema es que esa cantidad no corresponde a todos.
Las reglas publicadas en julio dividieron a las personas beneficiarias en tres grupos, dependiendo del año y del mes en que quedaron incorporadas al programa.
Quienes ya pertenecían al padrón desde 2024 o 2025 son los que pueden recibir tres ministraciones de mil pesos durante este ejercicio: tres mil pesos.
Para las personas incorporadas durante agosto de 2026, el presupuesto contempla solamente dos ministraciones de mil pesos, por lo que pueden sumar hasta dos mil.
Quienes entraron durante septiembre quedaron presupuestados para una sola ministración de mil pesos. La diferencia, entonces, no depende de dónde compren ni qué producto elijan.
Depende del momento de incorporación y del número de entregas disponibles antes de terminar el ejercicio fiscal, según establecen las reglas publicadas para este año.
El documento fija una meta de 568 mil 667 personas beneficiarias: 335 mil provenientes de padrones anteriores y otras 233 mil 667 incorporaciones durante 2026.
Dentro de estas últimas, 117 mil 667 corresponden al grupo presupuestado para agosto y 116 mil al previsto para incorporarse durante septiembre.
Hay otro número que merece explicación.
Meses antes, el Gobierno capitalino había anunciado públicamente que Mercomuna alcanzaría en 2026 aproximadamente 635 mil familias, prácticamente el doble de la cobertura previa.
Las reglas de operación publicadas posteriormente redujeron esa meta presupuestal a 568 mil 667 personas beneficiarias, con recursos superiores a mil 451 millones de pesos.
Eso no elimina la ampliación del programa, pero sí obliga a distinguir entre una meta anunciada políticamente y la cobertura finalmente colocada dentro de las reglas operativas.
Mercomuna tampoco entrega dinero depositado en una tarjeta bancaria.
El apoyo funciona mediante vales físicos que solamente pueden canjearse en mercados y pequeños establecimientos previamente registrados dentro de la red del programa.
Ahí está la segunda mitad del diseño.
La familia obtiene capacidad de compra, mientras el recurso público intenta quedarse circulando en carnicerías, pollerías, verdulerías, tiendas de abarrotes y mercados del barrio.
Para las nuevas incorporaciones tampoco hubo una ventanilla digital abierta donde cualquier persona pudiera llenar un formulario y esperar automáticamente sus tres mil pesos.
El esquema de 2026 contempló registro mediante recorridos domiciliarios, particularmente en zonas con bajo desarrollo social, mayor vulnerabilidad o alta densidad de población.
Así que escuchar que “Mercomuna ahora da tres mil pesos” solamente cuenta una parte correcta de una historia que cambia considerablemente dependiendo de cuándo llegó cada persona.
Para 335 mil beneficiarios anteriores, el programa contempla tres mil pesos.
Para quienes entraron en agosto, hasta dos mil.
Para septiembre, mil.
La cantidad correcta está escondida en una pregunta mucho menos publicitaria, pero bastante más importante cuando alguien hace cuentas frente al mostrador.
¿Cuándo entraste al padrón?
