Durante octubre y los primeros días de noviembre la restricción para vender alcohol irá cambiando de pueblo en pueblo. Este martes corresponde a San Francisco Tlalnepantla; después seguirán La Huichapan, San Lucas Xochimanca, Santa María Tepepan y San Gregorio Atlapulco.
Xochimilco tendrá Ley Seca durante buena parte de octubre, aunque eso no significa que alguien haya colocado un enorme candado sobre todas las botellas de la alcaldía.
La restricción funciona de una manera mucho más xochimilca: sigue el calendario de fiestas patronales y cambia de pueblo, barrio o colonia conforme avanzan las celebraciones.
Este martes 6 de octubre permanece vigente en San Francisco Tlalnepantla, donde comenzó el día 2 y continuará hasta terminar el próximo lunes 12.
Eso significa que una tienda ubicada ahí enfrenta reglas distintas a otra situada simultáneamente en una zona de Xochimilco que no aparece dentro del perímetro restringido.
La precisión resulta importante porque hablar simplemente de “Ley Seca en Xochimilco” puede hacer pensar que supermercados, tiendas y expendios de toda la demarcación dejaron de vender.
No es así.
Santiago Tulyehualco tuvo la restricción los días 2, 3 y 4 de octubre, mientras Caltongo la mantuvo entre el sábado 3 y lunes 5.
La siguiente en incorporarse será La Huichapan, donde la suspensión comenzará el viernes 9 y terminará también el lunes 12 de octubre.
Después llegará San Lucas Xochimanca, que tendrá el periodo más largo del calendario pendiente: desde el 13 hasta el 25 de octubre.
Santa María Tepepan tendrá restricción solamente el 25, mientras San Gregorio Atlapulco cerrará este recorrido entre el 28 de octubre y 2 de noviembre.
En cada caso la prohibición queda limitada a las calles, avenidas, cerradas y callejones incluidos dentro del perímetro correspondiente a la celebración patronal.
La medida alcanza vinaterías, tiendas de abarrotes, autoservicios, supermercados, departamentales y establecimientos semejantes donde normalmente puede comprarse alcohol para llevar.
También incluye puntos temporales instalados en ferias, romerías, kermeses, festividades populares o vía pública, precisamente donde una celebración puede multiplicar vendedores durante algunos días.
Pero existe una excepción importante.
Los establecimientos de impacto vecinal o zonal que venden alimentos preparados pueden continuar expendiendo bebidas alcohólicas al copeo cuando tengan autorización vigente y respeten sus horarios.
Así que Ley Seca tampoco significa necesariamente que ningún restaurante dentro del pueblo pueda servir una cerveza junto con alimentos durante la fiesta patronal.
Lo que busca el acuerdo es restringir principalmente la venta directa y temporal de alcohol durante celebraciones donde las autoridades consideran necesario reforzar condiciones de seguridad y convivencia.
También explica algo peculiar del calendario.
En octubre puede haber simultáneamente una calle donde comprar una botella esté prohibido y otra, algunos kilómetros después, donde hacerlo siga siendo perfectamente legal.
La diferencia no la marca el día del mes.
La marca el pueblo en el que uno está parado.
Xochimilco no puso entonces una sola Ley Seca durante octubre.
Puso varias pequeñas leyes secas consecutivas, acomodadas alrededor de santos, barrios, fiestas y calendarios comunitarios.
Y antes de comprar cualquier cosa, este mes conviene hacer una pregunta bastante más útil que mirar simplemente si uno sigue dentro de la alcaldía.
¿En qué pueblo estoy?
