Después de más de una semana con afectaciones, cuatro zonas de Azcapotzalco tienen este martes una hora tentativa para recuperar el suministro: alrededor de las 17:00. La mala noticia es que todavía queda prácticamente otra jornada completa administrando tinacos, cubetas y paciencia.
Este martes empieza con una promesa particularmente importante para algunas casas de Azcapotzalco: abrir la llave por la tarde y volver a escuchar agua.
Pero habrá que llegar hasta aproximadamente las cinco.
La Secretaría de Gestión Integral del Agua fijó alrededor de las 17:00 horas de este 6 de octubre como previsión para restablecer el suministro afectado.
La condición importa tanto como la hora.
El servicio regresará alrededor de ese momento o cuando terminen los trabajos, de manera que las cinco no funcionan como garantía automática.
La afectación comenzó el 28 de septiembre, cuando una falla eléctrica en el equipo de bombeo del pozo La Providencia obligó a realizar trabajos de reparación.
Las zonas señaladas son Ex-Hacienda El Rosario, La Providencia, Providencia y el pueblo de San Juan Tlihuaca, todas dentro de la alcaldía Azcapotzalco.
Para sus habitantes, eso convierte este martes en una jornada extraña: el problema aparentemente termina hoy, pero buena parte del día todavía transcurrirá exactamente igual.
Ducharse, lavar platos, preparar alimentos, usar sanitarios o simplemente llenar una botella seguirá dependiendo durante varias horas de cuánta agua consiguió guardar cada vivienda.
Quien ya agotó esa reserva puede solicitar gratuitamente una pipa mediante la Línea H2O, marcando *426, canal habilitado por la autoridad para afectaciones hidráulicas.
La línea sirve también para reportar falta de suministro, fugas y otros problemas relacionados con la red, y forma parte del sistema de atención de SEGIAGUA.
Hay otro detalle que conviene recordar cuando finalmente regrese el agua.
Restablecer un sistema hidráulico no significa necesariamente que todas las llaves recuperen presión completa exactamente al mismo minuto.
La recuperación puede ser gradual mientras se presuriza nuevamente la red, se llenan tuberías y el agua alcanza viviendas ubicadas en diferentes puntos y alturas.
Por eso tampoco conviene vaciar inmediatamente todas las reservas domésticas apenas aparezcan las primeras gotas, particularmente si la presión llega débil o permanece inestable.
La contingencia deja además una medida bastante concreta de cuánto depende una casa de algo que normalmente permanece invisible detrás de paredes, banquetas y tuberías.
Una falla eléctrica en un pozo terminó obligando durante más de una semana a contar cubetas, posponer lavadoras y preguntarse cuánto aguanta realmente un tinaco.
Este martes debería comenzar el camino de regreso a la normalidad.
Pero para Ex-Hacienda El Rosario, La Providencia, Providencia y San Juan Tlihuaca habrá que atravesar primero casi todo el día.
Así que el desayuno todavía se prepara cuidando cada litro.
La comida probablemente también.
Y si los trabajos terminan conforme a lo previsto, la cena finalmente podrá empezar abriendo una llave sin hacer cálculos.
