El programa reactivó las vinculaciones con centros de trabajo, pero la apertura está focalizada. Tener entre 18 y 29 años y cumplir los requisitos no garantiza encontrar una vacante disponible.
Jóvenes Construyendo el Futuro volvió a abrir una puerta este 1 de octubre, aunque no necesariamente aparecerá abierta cuando todos los interesados intenten cruzarla.
El programa federal inició un nuevo periodo de vinculaciones para incorporar aprendices a centros de trabajo y recibir capacitación laboral durante un máximo de 12 meses.
El requisito básico permanece: tener entre 18 y 29 años y no encontrarse estudiando ni trabajando al momento de incorporarse al programa.
Quienes sean vinculados recibirán 9 mil 582.47 pesos mensuales y cobertura del IMSS durante la capacitación por enfermedades, maternidad y riesgos de trabajo.
Pero cumplir esos requisitos no significa que automáticamente exista un lugar disponible.
La apertura de octubre es focalizada. El Gobierno está priorizando municipios y localidades con mayores condiciones de vulnerabilidad, rezago social e incidencia de inseguridad.
Por eso el primer paso no consiste en escoger inmediatamente una empresa o taller. Antes hay que revisar si el municipio donde vive el aspirante participa actualmente.
La plataforma dispone de un mapa de focalización que muestra el estado de cada municipio. Puede aparecer abierto, cerrado o señalar que alcanzó su meta de atención.
Solamente cuando exista disponibilidad será posible revisar los centros de trabajo participantes y elegir entre los espacios que continúen disponibles en la zona correspondiente.
Las opciones pueden encontrarse en empresas, talleres, comercios, organizaciones y otras unidades económicas que previamente fueron incorporadas al programa como centros de capacitación.
Tampoco se trata propiamente de conseguir un empleo.
Jóvenes Construyendo el Futuro define a sus participantes como aprendices. Durante un año reciben capacitación y el apoyo económico es entregado directamente por el Gobierno federal.
Una vez elegido el lugar, el aspirante realiza su postulación y debe contactar al centro de trabajo para concertar un primer encuentro.
A partir de esa solicitud, el centro dispone de cuatro días naturales para aceptarla o rechazarla. Si no responde dentro del plazo, el sistema libera nuevamente al aspirante.
Entonces puede buscar otra opción, siempre que todavía existan lugares disponibles dentro de su municipio.
El programa tampoco exige currículum para incorporarse. Su lógica consiste precisamente en ofrecer experiencia laboral a jóvenes que todavía pueden carecer de ella.
Quienes concluyen los 12 meses reciben una constancia que acredita la capacitación y puede identificar las competencias desarrolladas durante ese periodo.
Desde 2019 han participado más de 3.5 millones de jóvenes. De acuerdo con cifras oficiales, 58 por ciento han sido mujeres y 42 por ciento hombres.
La apertura de octubre representa otra oportunidad para entrar, pero conviene entender la letra pequeña antes de comenzar el trámite.
Tener 18 a 29 años, no estudiar y no trabajar permite cumplir el perfil.
Encontrar una puerta abierta depende también del código postal.
