Una investigación en Michoacán apunta a una presunta red familiar de extorsión que habría utilizado inteligencia artificial para suplantar voces. Cinco personas enfrentan un proceso penal.
La inteligencia artificial abrió una nueva posibilidad para los extorsionadores: hacer que una llamada parezca provenir de una autoridad, aunque quien habla sea otra persona.
Una investigación en Michoacán atribuye a una presunta red vinculada con un exfuncionario el uso de herramientas digitales para imitar voces y exigir dinero.
El caso involucra a cinco personas vinculadas a proceso, según la información difundida sobre las investigaciones, y combina posibles delitos tradicionales con nuevas formas de suplantación.
La acusación plantea un problema que trasciende Michoacán: escuchar una voz conocida o aparentemente oficial ya no basta para comprobar la identidad de quien llama.
El exfuncionario que habría convertido su agenda de contactos en una red de extorsión
Luis “N” fue tesorero general y secretario de Administración y Finanzas de Michoacán entre 2012 y 2013, durante el gobierno del priista Fausto Vallejo.
Según las autoridades, sus antiguos vínculos políticos le permitieron conocer estructuras gubernamentales, identificar posibles víctimas y obtener información que hacía más convincentes las llamadas fraudulentas.
La investigación sostiene que el grupo operaba al menos desde 2021 y se hacía pasar por gobernadores, alcaldes, ministros de la Suprema Corte y funcionarios presidenciales.
Primero llamaba el secretario particular
El engaño comenzaba con mensajes o llamadas de alguien que se presentaba como asistente de un funcionario importante y solicitaba actualizar una agenda o concertar una conversación.
Después aparecía el supuesto superior, quien decía tener instrucciones para solicitar dinero destinado a operaciones políticas, agilizar pagos o facilitar determinadas gestiones administrativas.
También pedían incorporar personas a estructuras gubernamentales o favorecer la contratación de servicios, aprovechando la autoridad que aparentaban tener frente a sus interlocutores.
Para reforzar la suplantación, utilizaban nombres y logotipos oficiales en sus perfiles telefónicos, además de expresiones que imitaban el lenguaje de los funcionarios representados.
La Fiscalía mexiquense sostiene que incorporaron inteligencia artificial para reproducir voces y hacer más creíbles las conversaciones. No ha detallado públicamente el programa utilizado.
Una familia y un escolta bajo investigación
Luis “N” fue detenido junto con su esposa, Liliana “N”; sus hijos Luis Samuel “N” y Aimee de Guadalupe “N”; y Agustín Arturo “N”, identificado como escolta.
El operativo se realizó en una residencia del fraccionamiento La Providencia, en Metepec, Estado de México, donde las autoridades aseguraron teléfonos y vehículos de alta gama.
Los cinco fueron vinculados a proceso el 6 de octubre por su probable participación en extorsiones y quedaron sujetos a prisión preventiva justificada en Almoloya de Juárez.
De acuerdo con la investigación, parte del dinero presuntamente obtenido era recibido en efectivo y también se habría utilizado una empresa vinculada con una hija del exfuncionario.
Las autoridades investigan el alcance económico de las operaciones y la posible existencia de otras víctimas. La vinculación a proceso no constituye una sentencia condenatoria.
La voz ya no es una identificación
El caso muestra que la suplantación digital puede combinar información auténtica, relaciones personales y herramientas tecnológicas para construir una identidad aparentemente confiable ante una víctima.
Por eso, una solicitud inesperada de dinero debe comprobarse mediante un canal independiente, incluso cuando la llamada parezca provenir de un funcionario conocido.
El presunto grupo no necesitaba ocupar actualmente un cargo público para utilizar la autoridad de otros como parte de su mecanismo de engaño y extorsión.
Según la investigación, bastaban contactos, información privilegiada y una voz convincente para presentar peticiones particulares como si fueran instrucciones de las instituciones del Estado.
