Simón amenaza con intensificarse frente al Pacífico e Isaías continúa en el golfo. Para este viernes se pronostican lluvias torrenciales en Guerrero y Michoacán, con riesgo de inundaciones y deslaves.
México enfrenta lluvias intensas en ambos litorales por la presencia de sistemas tropicales cuya influencia alcanza regiones alejadas de las costas y sus posibles puntos de impacto.
La tormenta tropical Simón se desplaza frente al Pacífico mexicano, mientras el huracán Isaías mantiene condiciones de riesgo en el golfo de México y el sureste.
Para este viernes 9 de octubre, el Servicio Meteorológico Nacional pronostica lluvias torrenciales en zonas de Guerrero y Michoacán, donde los acumulados podrían provocar emergencias.
La advertencia no significa que todos esos estados recibirán la misma cantidad de agua, sino que determinadas regiones enfrentan precipitaciones potencialmente peligrosas durante la jornada.
Simón amenaza con dejar más agua que viento
Simón se formó el miércoles frente a las costas del Pacífico y comenzó a fortalecerse mientras avanzaba hacia una región especialmente vulnerable a inundaciones y deslaves.
Los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes estadounidense advierten que podría intensificarse rápidamente y convertirse en un huracán mayor antes de acercarse a territorio mexicano.
Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco concentran buena parte de la vigilancia, aunque las condiciones concretas dependen de la evolución de la trayectoria del sistema.
El peligro no se limita a la velocidad del viento: las precipitaciones prolongadas pueden saturar terrenos, aumentar caudales y provocar deslizamientos en comunidades serranas.
En las costas, el oleaje elevado también representa riesgos para embarcaciones, pescadores y personas que se acerquen a playas o desembocaduras durante las tormentas.
Isaías mantiene la alerta en el golfo
Isaías alcanzó intensidad de huracán durante el jueves, después de desarrollarse en el golfo de México, donde su circulación favoreció lluvias en el sureste nacional.
Aunque su trayectoria se orienta hacia Estados Unidos, el sistema puede seguir aportando humedad y generar condiciones adversas en distintas regiones del territorio mexicano.
Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo aparecen entre las entidades que deben mantener atención sobre los pronósticos y avisos de Protección Civil.
La distancia entre el centro del huracán y una comunidad no basta para determinar su seguridad, porque las bandas de lluvia pueden extenderse considerablemente.
El peligro también baja por los ríos
La Comisión Nacional del Agua mantiene vigilancia sobre presas y cauces de las regiones donde se esperan precipitaciones abundantes, especialmente instalaciones con niveles elevados.
Entre los embalses bajo observación figuran La Villita, en Michoacán; El Gallo, en Guerrero, y diversas presas ubicadas en Jalisco, Colima y otros estados.
La autoridad ha advertido que las lluvias pueden provocar crecidas repentinas, desbordamientos y deslaves, incluso en sitios donde el fenómeno tropical no toque tierra.
Por eso, Protección Civil recomienda evitar cruzar corrientes, mantenerse lejos de cauces crecidos y atender las indicaciones de evacuación cuando exista una alerta oficial.
El viernes comienza con dos sistemas tropicales bajo vigilancia y pronósticos de precipitaciones capaces de afectar carreteras, viviendas, actividades marítimas y comunidades enteras.
La categoría de un huracán describe la fuerza de sus vientos, pero no resume todos los riesgos que representa para quienes viven lejos del mar.
En México, el ciclón puede permanecer frente a la costa mientras la emergencia llega primero por un río.
