Lee Jae Myung, Presidente de Corea del Sur llegará a México el próximo miércoles para encontrarse con Claudia Sheinbaum
El presidente Lee Jae Myung llegará esta semana para reunirse con Claudia Sheinbaum. Corea ya es el quinto socio comercial de México y tiene más de 2 mil empresas instaladas aquí. La pregunta es hasta dónde puede crecer esa relación mientras México protege su acceso al mercado estadounidense.
Corea del Sur está a más de 12 mil kilómetros de México. Comercialmente, está mucho más cerca.
El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, inició este lunes una gira que lo llevará primero a Nueva York y después a México, donde sostendrá una reunión con Claudia Sheinbaum, ofrecerá una conferencia conjunta y está prevista la firma de acuerdos entre ambos gobiernos.
La visita del Mandatario que está programada para los días miércoles y jueves encuentra una relación económica que ya dejó de ser pequeña.
Corea del Sur fue en 2025 el quinto socio comercial de México. El intercambio bilateral alcanzó 29 mil 700 millones de dólares y más de 2 mil empresas coreanas están establecidas en territorio mexicano.
Pero la relación tiene una peculiaridad: buena parte de su importancia no puede entenderse sin Estados Unidos.
Empresas coreanas de electrónica, autopartes, electrodomésticos y manufactura utilizan México como plataforma productiva y como parte de cadenas que terminan conectadas con el mercado norteamericano. Nuevo León, Baja California y otras entidades fronterizas se han convertido en puntos importantes de esa integración.
México busca ampliar sus relaciones económicas en Asia, pero al mismo tiempo más de ocho de cada diez dólares que exporta siguen teniendo como destino Estados Unidos. Corea quiere profundizar su presencia mexicana, pero también necesita conservar condiciones que permitan a sus empresas participar en las cadenas de valor de Norteamérica.
Los dos gobiernos llevan meses preparando el terreno.
En mayo, los ministros de Economía de ambos países acordaron crear un diálogo estratégico y un grupo de trabajo para modernizar la relación comercial. Y dejaron escrito un asunto especialmente delicado: proteger los intereses de las empresas coreanas durante la revisión del T-MEC.
Corea quiere además reactivar las negociaciones de un tratado de libre comercio bilateral, suspendidas desde 2022. México todavía no ha anunciado que esas conversaciones hayan sido formalmente reanudadas.
La relación tampoco es equilibrada.
Los datos disponibles para 2026 muestran que México compra considerablemente más productos coreanos de los que vende a Corea del Sur. Hasta julio, las importaciones mexicanas provenientes de ese país rondaban los 17 mil 700 millones de dólares, mientras las exportaciones mexicanas sumaban alrededor de 4 mil millones.
La visita de Lee pretende ensanchar el tablero. Ambos gobiernos han colocado sobre la mesa inteligencia artificial, innovación, gobernanza digital, energía y sector aeroespacial, además de comercio e inversión. También prepararon un Plan de Acción México-Corea 2026-2030 para la reunión presidencial.
Por eso el encuentro permitirá medir algo más interesante que el número de memorandos firmados.
México puede diversificar socios sin cambiar de continente económico.
Corea del Sur puede ayudarle a traer tecnología, inversión y nuevas cadenas productivas. Pero buena parte del atractivo mexicano para las propias empresas coreanas continúa siendo exactamente el mismo: estar a una frontera de Estados Unidos.
La diversificación mexicana quizá no consista en alejarse del norte.
Puede consistir en conseguir que más países quieran llegar a Norteamérica pasando por México.

