Miguel Ángel Solano Ruiz pasó de prófugo a interno del penal de máxima seguridad. La FGR lo acusa de participar en “Los Primos”; este domingo comienza la discusión judicial sobre esas imputaciones.
Miguel Ángel Solano Ruiz pasó casi un año fuera del alcance de las autoridades. Este domingo despertará en el Altiplano con una audiencia programada para las seis de la mañana.
El capitán de corbeta retirado, conocido como “Capitán Sol”, “Mike” o “Fantasma”, fue detenido en Zapopan, Jalisco, después de una búsqueda que incluyó rastreos dentro y fuera de México.
La FGR informó que las labores para localizarlo se extendieron durante cerca de 300 días e incluyeron análisis de movimientos relacionados con Francia, Grecia, Mónaco y España.
Su recorrido terminó esta semana en Jalisco.
Después de la captura, elementos federales lo trasladaron al Estado de México y posteriormente al Centro Federal de Reinserción Social número 1, el penal de máxima seguridad conocido como Altiplano.
Ahora comienza una etapa distinta.
A las seis de la mañana de este domingo 4 de octubre está programada su audiencia inicial ante la justicia federal, una hora particularmente temprana incluso para la actividad judicial.
La diligencia será privada y mediante videoconferencia. Solano permanecerá dentro del penal mientras juez, fiscales y defensa participarán a distancia en el procedimiento desde Almoloya de Juárez.
Ahí la Fiscalía deberá comunicar formalmente los hechos que le atribuye y comenzar a sostener ante un juez una acusación que hasta ahora conocemos principalmente mediante investigaciones y expedientes ministeriales.
Solano enfrenta una imputación por delincuencia organizada relacionada con ilícitos en materia de hidrocarburos y aparece vinculado por las autoridades con la estructura conocida como “Los Primos”.
El nombre conduce directamente hacia los hermanos Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, también señalados dentro de la investigación y sobrinos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán.
Pero la importancia que la Fiscalía atribuye al Capitán Sol no proviene solamente de aparecer relacionado con ellos.
Las investigaciones le asignan presuntamente funciones operativas dentro de la estructura: organización de actividades, selección de personal y distribución de recursos utilizados para mantener funcionando la red.
También se investiga su posible intervención para colocar o acercar personal a posiciones estratégicas vinculadas con aduanas marítimas, pieza fundamental para cualquier esquema destinado a introducir combustible irregularmente.
El mecanismo investigado permitía presuntamente ingresar hidrocarburos al país mediante operaciones que evitaban el pago correcto de impuestos, razón por la cual el caso terminó bautizado públicamente como huachicol fiscal.
La pesquisa federal también ha revisado las finanzas personales de Solano. Reportes derivados de la investigación describen movimientos y gastos incompatibles, según las autoridades, con sus ingresos conocidos como marino retirado.
Nada de eso equivale todavía a una sentencia.
La audiencia de este domingo será precisamente el espacio donde las afirmaciones de la Fiscalía comenzarán a enfrentarse formalmente con la defensa y con el control de una autoridad judicial.
El juez deberá escuchar la imputación, garantizar que Solano conozca los hechos atribuidos y resolver las solicitudes que presenten las partes durante esta primera etapa del procedimiento.
La defensa podrá responder, cuestionar los datos expuestos y definir si solicita que la situación jurídica se resuelva inmediatamente o dentro del plazo constitucional correspondiente.
Por eso la audiencia no necesariamente terminará con una decisión definitiva durante la mañana.
Tampoco significa que el Capitán Sol tenga que “confesar” o explicar personalmente cómo funcionaba la estructura. Puede ejercer su derecho a declarar o permanecer en silencio.
Lo que sí tendrá que ocurrir es algo que durante meses resultó imposible.
La Fiscalía tendrá finalmente frente a un juez al hombre al que atribuye una posición relevante dentro de una de las investigaciones de corrupción y contrabando más delicadas relacionadas con personal naval.
Solano ya está en el Altiplano.
A las seis de la mañana comenzará otra búsqueda.
Esta vez no será para encontrarlo.
Será para determinar cuánto de lo que la Fiscalía dice sobre él puede sostenerse dentro de un tribunal.
