Los automóviles con engomado rojo y placas terminadas en 3 o 4 entraron en su último mes para verificar. Los verdes, con terminación 1 o 2, apenas comienzan. Octubre reúne a ambos, pero no les concede el mismo tiempo.
Octubre puso dos colores frente al verificentro y, aunque ambos pueden hacer exactamente el mismo trámite, uno ya debería empezar a mirar el calendario con preocupación.
Los automóviles con engomado rojo y placas terminadas en 3 o 4 comenzaron su periodo durante septiembre y deben completar la verificación antes de terminar octubre.
Los verdes, correspondientes a placas terminadas en 1 o 2, acaban de incorporarse al calendario y disponen todavía de octubre y noviembre para cumplir.
Eso convierte octubre en una especie de relevo automovilístico: mientras unos llegan al último tramo, otros apenas están acomodándose los documentos antes de arrancar.
La recomendación más útil para quienes llevan rojo probablemente sea no convertir el 31 de octubre en una tradición familiar junto con disfraces, dulces y prisas.
Porque conseguir cita no resuelve todo.
Antes de prestar el servicio, el sistema revisa que el vehículo no tenga adeudos de tenencia, infracciones económicas, sanciones ambientales pendientes o fotocívicas sin resolver.
Una deuda olvidada puede convertir una visita planeada al verificentro en una excursión administrativa bastante menos emocionante por distintos portales y dependencias capitalinas.
La cita puede obtenerse mediante el sistema Verificitas CDMX utilizando LLAVE CDMX o directamente por teléfono con alguno de los centros autorizados.
Incluso es posible solicitar atención sin cita, pero únicamente cuando exista capacidad disponible y hacerlo no genere filas exteriores ni afecte los turnos previamente reservados.
También conviene llegar con identificación oficial, ambas placas cuando corresponda, tarjeta de circulación y la documentación asociada a la verificación anterior cuando resulte necesaria.
El automóvil tampoco debe presentarse como paciente trasladado en ambulancia mecánica: tiene que llegar por sus propios medios y encontrarse en condiciones normales de operación.
La tarifa vigente se calcula mediante 5.625 Unidades de Medida y Actualización más IVA, fórmula que con la UMA de 2026 ronda los 765 pesos.
Pero dejar vencer el periodo cambia considerablemente la aritmética.
La multa por verificación extemporánea equivale a 20 UMA, que durante 2026 representan 2 mil 346 pesos con 20 centavos, antes de pagar nuevamente la verificación.
Existe una ampliación de 15 días para determinados casos, pero no funciona como quincena gratuita concedida automáticamente a cualquiera que simplemente olvidó verificar.
Entre los supuestos están obtener rechazo durante los últimos siete días naturales del periodo o enfrentar bloqueos recientes relacionados con pagos y sanciones todavía no reflejados correctamente.
Para los rojos, esas condiciones pueden llevar la fecha límite hasta el 15 de noviembre; para los verdes, hasta el 15 de diciembre.
Pero esa extensión requiere encontrarse en alguno de los supuestos establecidos y acreditar las circunstancias correspondientes, así que confiar desde ahora en ella sería una apuesta innecesaria.
Los vehículos nuevos, eléctricos, determinados híbridos y quienes poseen holograma doble cero vigente siguen reglas diferentes, por lo que el color tampoco cuenta toda la historia.
Para la mayoría de los automóviles obligados, sin embargo, octubre puede resumirse mirando el parabrisas y después la terminación de las placas.
Si termina en 3 o 4, el reloj ya empezó a sonar.
Si termina en 1 o 2, todavía hay tiempo.
Pero precisamente por eso conviene no enseñarle a noviembre el mismo truco.
