Terremotos en América Latina, ¿hay un efecto dominó? (Imagen: Magnific)
América Latina ha registrado una serie de fuertes terremotos en los últimos meses, una situación que ha generado inquietud entre la población y preguntas sobre las causas de esta actividad sísmica.
Uno de los movimientos más recientes ocurrió el viernes 9 de octubre en Panamá, donde un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el sur del país. El sismo provocó daños en edificaciones y dejó al menos 27 personas con heridas leves, según los reportes difundidos por las autoridades. También se registraron numerosas réplicas.
Pero a éste lo precedieron movimientos telúricos el 25 de junio en Venezuela (magnitud 7.2 y 7.5), el 10 de agosto en Colombia (7.4) y el 20 de agosto en Perú (6.7).
¿Por qué están ocurriendo estos terremotos?
De acuerdo con especialistas consultados por CNN en Español, la actividad sísmica responde al movimiento constante de la Tierra y a la interacción entre las placas tectónicas.
América Latina forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona con intensa actividad sísmica y volcánica. En ella, placas como las de Nazca, Cocos, el Caribe y Sudamérica interactúan y acumulan tensión en las fallas geológicas, hasta que la energía se libera y provoca un terremoto.
El investigador en ciencias geológicas Andrés Richard explicó a CNN que, aunque existe una mayor percepción de esta sucesión de movimientos, no es posible establecer una conexión directa entre terremotos ocurridos en países distantes, pues responden a diferentes contextos tectónicos.
¿Puede un terremoto provocar otro en un país vecino?
Los expertos descartan que los sismos de distintos países formen necesariamente una reacción en cadena. Un terremoto fuerte puede generar réplicas o modificar los esfuerzos sobre fallas cercanas, pero esto no significa que provoque automáticamente otro movimiento a miles de kilómetros.
Además, la ciencia todavía no puede predecir con exactitud cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá el próximo terremoto.
Por ello, los especialistas insisten en la importancia de mantener medidas de prevención y atender los avisos de las autoridades. La sucesión de temblores no constituye por sí misma una señal de que se aproxima un desastre mayor, pero sí recuerda que América Latina es una región expuesta a una actividad sísmica constante.

