La empresa inició en Tala la construcción de un complejo de más de 11 mil metros cuadrados y convirtió su conocido envase en una escultura permanente elaborada con miles de piezas de LEGO.
Tajín está construyendo dos cosas distintas en Tala, Jalisco: una nueva infraestructura para procesar chile y una versión gigantesca, hecha con piezas de LEGO, de la botella que ayudó a llevar su producto por el mundo.
Industrias Tajín colocó este martes la primera piedra de Capsicum “Sabores de México”, un nuevo complejo industrial que estará ubicado junto a sus actuales instalaciones y ampliará su capacidad de procesamiento.
El proyecto ocupará un terreno de 15 mil 788 metros cuadrados y tendrá más de 11 mil metros cuadrados de construcción, entre áreas productivas, administrativas, de servicio y laboratorios.
Una de sus características será la incorporación de un proceso de sanitización mediante vapor saturado para el tratamiento del chile utilizado como materia prima, con el propósito de elevar los estándares de inocuidad durante su procesamiento.
La expansión ocurre mientras la compañía sostiene una red comercial que ya coloca sus productos en más de 70 países de América, Europa, Asia, Oceanía y África.
La botella también creció
Pero Tajín aprovechó el mismo momento para construir algo que no producirá un solo gramo de chile.
La compañía presentó una escultura de gran formato que reproduce su reconocible botella mediante miles de piezas de LEGO y que permanecerá instalada en la planta de Tala como parte del recorrido destinado a visitantes.
La obra fue realizada por Graeme Dymond, artista y constructor canadiense integrante del programa LEGO Certified Professionals, una red de profesionales independientes reconocidos oficialmente por la compañía danesa.
La escultura reproduce la silueta, colores y elementos gráficos del envase, convirtiendo en objeto de exhibición algo diseñado originalmente para permanecer entre frutas, botanas y condimentos.
No es casualidad.
Tajín ha llevado durante los últimos años su marca fuera del pasillo de alimentos mediante colaboraciones y productos vinculados con entretenimiento, moda, maquillaje y otras expresiones de consumo y cultura popular.
La empresa asegura que actualmente comercializa sus productos en más de 70 países. México y Estados Unidos continúan entre sus mercados principales, mientras la distribución alcanza lugares como Canadá, España, Reino Unido, Alemania y Australia.
“Tajín dejó de ser hace mucho tiempo solo una marca de chiles”, afirmó Horacio Fernández Castillo, CEO y presidente ejecutivo de Industrias Tajín, durante la presentación de la pieza.
La compañía adelantó además que prepara una colaboración con Panini, aunque hasta ahora no informó en qué consistirá ni cuándo será presentada.
Una fábrica para alimentar esa expansión
Detrás de la enorme botella de bloques hay una operación bastante menos juguetona.
Capsicum “Sabores de México” contempla áreas para recepción y almacenamiento de materias primas y producto terminado, producción, laboratorios, servicios, vialidades e infraestructura para el procesamiento de chile.
El complejo busca fortalecer la capacidad de abastecimiento de una empresa cuya expansión internacional exige procesar mayores cantidades de una materia prima profundamente vinculada con el campo mexicano.
Así, las dos construcciones presentadas en Tala cuentan partes diferentes de la misma historia.
Una servirá para procesar el chile. La otra no contiene chile, no llegará a ningún supermercado y ni siquiera cabe en una alacena.
Pero quizá explica por qué la primera necesita seguir creciendo.
