La Presidenta, Claudia Sheinbaum, en Oaxaca durante su gira 2026 con motivo de su Segundo Informe de Gobierno
El Gobierno de México difundió cifras de asistencia para cada uno de los 10 estados recorridos por la Presidenta: suman 152 mil personas. Claudia Sheinbaum las resumió como “cerca de 150 mil” y escribió: “El amor es correspondido”. Lo que no se ha hecho público es la metodología utilizada para calcular las concentraciones.
Claudia Sheinbaum terminó la primera etapa de su gira por el Segundo Informe con una cifra y una conclusión.
La cifra: cerca de 150 mil personas.
La conclusión: “El amor es correspondido”.
“En esta primera gira por 10 entidades de la República participaron cerca de 150 mil personas. El amor es correspondido. ¡Que viva México!”, publicó la Presidenta el domingo 6 de septiembre al concluir cuatro días de recorridos por el país.
La cifra tiene incluso un desglose más preciso.
De acuerdo con números difundidos por el Gobierno de México, en Nayarit participaron 35 mil personas; en Jalisco, 21 mil; San Luis Potosí, 18 mil; Nuevo León y Coahuila, 15 mil en cada estado; Aguascalientes, 13 mil; Durango, 12 mil; Zacatecas, 10 mil; Morelos, 7 mil, y Colima, 6 mil.
La suma da 152 mil asistentes.
El redondeo presidencial, por tanto, es correcto: fueron “cerca de 150 mil” según las cifras oficiales.
Hay otra pregunta, sin embargo, que esos números no responden:
¿cómo fueron contados?
Hasta ahora no se ha hecho pública una metodología que permita conocer cómo se calcularon las asistencias de los 10 eventos: si hubo conteo de accesos, registros, estimaciones a partir de la capacidad de los recintos, cálculos por superficie ocupada u otro procedimiento.
La diferencia importa porque el número dejó de ser solamente una cifra logística.
La propia Presidenta lo convirtió en una medida política.
“El amor es correspondido”, escribió después de reportar los cerca de 150 mil asistentes.
Sheinbaum había iniciado el recorrido el jueves 3 de septiembre como parte de un ejercicio de rendición de cuentas posterior a su Segundo Informe de Gobierno. Visitó Morelos, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Colima, Jalisco, Nayarit, Nuevo León y Coahuila.
En cada entidad presentó programas, inversiones, obras y resultados de su administración.
También hubo expresiones de respaldo, pancartas, gritos de “¡Presidenta!” y concentraciones numerosas.
Pero una multitud puede verse. Medirla es otra cosa.
Los cálculos de asistencia a actos políticos han sido históricamente terreno fértil para discrepancias entre organizadores, autoridades, opositores y medios. Un mismo espacio puede producir cifras muy diferentes dependiendo del método utilizado para estimar densidad, superficie y flujo de personas.
Por eso conocer la metodología permite distinguir entre una cifra verificable y una estimación del propio organizador.
En este caso existe un grado de precisión llamativo.
No se informó simplemente que acudieron “miles” de personas. El Gobierno distribuyó cantidades concretas: 35 mil en un estado, 21 mil en otro, 18 mil en otro, hasta llegar a un total de 152 mil.
Eso no demuestra que los números sean incorrectos.
Tampoco tenemos elementos para afirmar que fueron inflados.
Significa algo mucho más sencillo: son cifras oficiales cuya metodología de cálculo no ha sido publicada.
Y la precisión importa todavía más cuando el dato se utiliza para obtener una conclusión política.
Sheinbaum no presentó los 150 mil únicamente como asistencia a diez actos públicos. Los vinculó con la relación entre su gobierno y la ciudadanía.
“El amor es correspondido”.
Puede serlo.
Pero si 152 mil personas sirven para medir el amor, también resulta razonable preguntar con qué instrumento se midieron las 152 mil.
