La secretaria de Gobernación abrió las comparecencias de la glosa en el Senado ante la Junta de Coordinación Política y no ante el Pleno. Los ciudadanos conocieron después lo ocurrido.
Rosa Icela Rodríguez llegó este lunes al Senado para rendir cuentas sobre el segundo año de gobierno. La peculiaridad fue que la rendición ocurrió detrás de puertas cerradas.
La secretaria de Gobernación no compareció ante el Pleno ni frente a las cámaras utilizadas habitualmente para transmitir estos ejercicios. Entró a una reunión privada de la Jucopo.
Ahí estaban coordinadores parlamentarios y otros legisladores convocados para comenzar la ronda de comparecencias de la glosa del Segundo Informe de Claudia Sheinbaum en la Cámara alta.
La glosa, sin embargo, ya había comenzado en el Congreso.
El 30 de septiembre, Édgar Amador compareció públicamente ante el Pleno de la Cámara de Diputados para analizar el Segundo Informe y explicar además el Paquete Económico de 2027.
Este martes ocurrirá algo parecido en el Senado.
Amador está citado ante el Pleno de la Cámara alta para continuar el análisis del Informe presidencial y responder públicamente los cuestionamientos de los distintos grupos parlamentarios.
Gobernación tuvo otro formato.
Rodríguez habló durante aproximadamente dos horas ante la Junta de Coordinación Política sobre gobernabilidad, derechos humanos, migración, búsqueda de personas y relación política del Gobierno federal.
Cuando terminó, el Senado informó mediante un comunicado los principales asuntos abordados y los grupos parlamentarios difundieron por separado sus propias versiones sobre preguntas y respuestas.
La diferencia parece solamente parlamentaria, pero toca directamente la naturaleza política de una comparecencia: funcionarios del Ejecutivo acuden al Legislativo para explicar decisiones y responder cuestionamientos sobre su gestión.
Esta vez hubo preguntas.
Lo que no hubo fue la posibilidad de que cualquier ciudadano escuchara directamente las respuestas completas mientras la responsable de la política interior explicaba su actuación.
El formato tampoco fue decisión improvisada de Rodríguez.
La Junta de Coordinación Política había establecido previamente que Gobernación acudiría ante ese órgano y no al Pleno, una modalidad cuestionada por legisladores opositores.
Morena defendió el encuentro como ejercicio de diálogo institucional. Adán Augusto López, presidente de la Jucopo, sostuvo que permitió revisar los principales asuntos relacionados con la gobernabilidad nacional.
Rodríguez presentó ante los legisladores un diagnóstico favorable.
Aseguró que México mantiene gobernabilidad democrática, que existe interlocución con actores políticos y sociales y que el Gobierno privilegia acuerdos y diálogo frente a la confrontación.
También habló sobre desapariciones.
La secretaria expuso acciones para fortalecer las capacidades institucionales de búsqueda e identificación de personas y abordó modificaciones legales aprobadas durante los últimos meses.
Otro asunto fue migración.
Rodríguez explicó las medidas aplicadas frente al endurecimiento de la política migratoria estadounidense y los mecanismos utilizados para recibir y atender mexicanos deportados desde Estados Unidos.
La oposición llevó asuntos menos cómodos.
Senadores del PAN cuestionaron seguridad, desapariciones y concentración de poder, además de objetar que la responsable de Gobernación compareciera mediante un formato cerrado.
El PRI también criticó que la política interior pudiera revisarse ante la Jucopo mientras otros integrantes del gabinete enfrentarían comparecencias públicas ante el Pleno o distintas comisiones.
El contraste con Hacienda resulta especialmente visible.
Amador ya respondió públicamente ante los diputados y este martes deberá volver a hacerlo frente al Pleno del Senado, donde preguntas y respuestas podrán seguirse directamente.
Rodríguez no.
Eso no vuelve ilegal su comparecencia.
La Constitución permite que las cámaras llamen a secretarios de Estado para ampliar la información contenida en el informe presidencial y el Congreso establece los formatos correspondientes para hacerlo.
La reunión de Gobernación respondió precisamente a un acuerdo parlamentario.
Pero legalidad y publicidad son preguntas diferentes.
Una reunión puede satisfacer el formato aprobado y simultáneamente ofrecer a los ciudadanos mucha menos información que una comparecencia transmitida íntegramente con preguntas, respuestas, réplicas y posiciones políticas visibles.
La versión pública quedó fragmentada.
El Senado difundió después los principales planteamientos de Rodríguez, mientras los partidos hicieron públicos algunos cuestionamientos y ofrecieron sus propias interpretaciones sobre aquello que ocurrió adentro.
El ciudadano recibió el resumen.
No pudo observar el partido completo.
Y no se trataba de una dependencia menor.
Gobernación conduce la política interior y participa directamente en asuntos relacionados con derechos humanos, migración, búsqueda de personas, interlocución política y relación institucional con distintos actores nacionales.
Precisamente por eso una comparecencia pública ofrece algo que ningún comunicado puede sustituir completamente: escuchar qué pregunta cada legislador y comprobar exactamente qué responde el funcionario cuando aparece una pregunta incómoda.
Rosa Icela Rodríguez fue la primera secretaria convocada a comparecer dentro de la glosa organizada por el Senado.
Habló aproximadamente dos horas.
Los coordinadores parlamentarios pudieron escucharla.
El resto del país tuvo que esperar a que abrieran la puerta.
