Maquinaria vinculada a los trabajos de la Línea 4 del Metro habría provocado el colapso sobre automóviles en Constitución. El municipio responsabiliza al Estado y a Mota-Engil.
Mientras el gobernador Samuel García recorre medios de comunicación para presumir los resultados de su administración, un puente peatonal se desplomó sobre automóviles en Monterrey.
El accidente ocurrió este martes 13 de octubre en la avenida Constitución, a la altura de Rafael Ramírez, donde se desarrollan trabajos vinculados con la Línea 4 del Metro.
La estructura cayó sobre los carriles exprés de una de las principales vialidades metropolitanas, provocando una movilización de cuerpos de emergencia y el cierre de la circulación.
El municipio de Monterrey atribuyó el accidente al traslado de maquinaria pesada utilizada en las obras estatales e identificó a Mota-Engil como la empresa involucrada.
Según la autoridad municipal, una unidad de carga que transportaba maquinaria golpeó el puente mientras circulaba hacia Venustiano Carranza, provocando el desprendimiento de parte de la estructura.
Los reportes iniciales sobre personas lesionadas fueron distintos. Protección Civil y servicios de emergencia acudieron para atender a los automovilistas y revisar los riesgos restantes.
El puente cayó mientras el gobernador presume resultados
El desplome ocurre apenas un día antes de que Samuel García deba presentar su quinto informe de gobierno ante el Congreso de Nuevo León.
Durante los días previos, el mandatario ha intensificado la difusión de sus resultados mediante entrevistas, actos públicos y una campaña institucional centrada en los logros de infraestructura.
Bajo el lema «Lo Nuevo Sí Cumple», su administración ha colocado las nuevas líneas del Metro entre los principales ejemplos de transformación y modernización del estado.
Este mismo martes, García participó en una entrevista con Ciro Gómez Leyva, donde destacó los resultados de su administración en seguridad, mientras continuaba su promoción del informe.
Pero en Constitución, una obra relacionada con esa transformación dejó una escena difícil de conciliar con la narrativa gubernamental: concreto derrumbado, vehículos dañados y circulación interrumpida.
Mota-Engil y el Estado bajo la lupa
El señalamiento del municipio coloca directamente sobre la mesa las condiciones de seguridad durante el traslado de maquinaria utilizada en los proyectos de infraestructura estatal.
La investigación deberá establecer quién autorizó el movimiento del equipo, qué medidas preventivas se aplicaron y si fueron verificadas las dimensiones necesarias para circular bajo el puente.
También deberá determinarse si existieron omisiones de la empresa responsable del traslado, de sus operadores o de las autoridades encargadas de supervisar las maniobras.
El hecho de que la maquinaria estuviera vinculada con trabajos estatales no significa que el puente colapsado haya sido construido durante la administración de Samuel García.
La responsabilidad por el accidente dependerá de las circunstancias del impacto, las condiciones de la estructura y las obligaciones de quienes participaron en el traslado.
La seguridad de las obras también debe rendir cuentas
El accidente obliga a revisar una dimensión de la obra pública que suele quedar fuera de los discursos oficiales: la seguridad de quienes transitan junto a las construcciones.
Miles de automovilistas utilizan diariamente Constitución, una avenida donde los proyectos de movilidad han modificado la circulación y generado nuevas condiciones de riesgo durante su ejecución.
El cierre de los carriles exprés añadió complicaciones a la movilidad metropolitana, mientras las autoridades evaluaban las condiciones del tramo restante y las maniobras para retirar los escombros.
La administración estatal deberá explicar qué supervisión existía sobre el movimiento de maquinaria y cuáles medidas adoptará para impedir accidentes similares en otras
