Al pontífice le fue extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho después de que los médicos confirmaron un adenocarcinoma. La cirugía terminó sin complicaciones y el Papa regresó consciente a su habitación, donde permanecerá hospitalizado.
El papa León XIV salió del quirófano después de ser sometido a una operación para extirpar un tumor maligno localizado en el pulmón derecho. La intervención concluyó sin complicaciones y dentro del tiempo previsto, informó este martes 13 de octubre la Santa Sede.
El Vaticano precisó que el pontífice salió de la cirugía y regresó a su habitación en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma. Esto no significa que haya recibido el alta médica: permanecerá internado aproximadamente una semana para vigilar su recuperación.
Durante la intervención, los médicos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía asistida por video. El análisis histológico realizado durante la operación confirmó que el nódulo correspondía a un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se origina en las células glandulares del pulmón.
“La intervención concluyó positivamente, dentro de los plazos y según lo previsto”, señaló inicialmente la oficina de prensa de la Santa Sede. Un parte médico posterior agregó que el Papa recuperó la conciencia sin problemas y, después de permanecer bajo observación, fue trasladado nuevamente a su habitación. Vatican News
La cirugía duró aproximadamente 90 minutos, aunque León XIV permaneció cerca de tres horas en el área de operaciones. El procedimiento fue encabezado por Stefano Margaritora, director del servicio de cirugía torácica del hospital Gemelli.
El pontífice, de 71 años, había anunciado el domingo que los médicos encontraron un nódulo “pequeño, localizado y en una fase muy temprana” durante estudios de rutina. Después de recibir la recomendación médica, decidió someterse a la intervención para retirarlo.
Aunque la operación fue descrita como exitosa, todavía faltan estudios para establecer con precisión la etapa de la enfermedad y determinar si será necesario un tratamiento adicional. Los especialistas deberán analizar el tejido y los ganglios linfáticos para conocer si las células cancerígenas estaban limitadas al nódulo o se extendieron hacia otras áreas.
Hasta el momento, el Vaticano no ha informado si León XIV necesitará quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia u otra terapia. Esa decisión dependerá de los resultados de patología. La extirpación completa del tejido sospechoso es una señal favorable, pero no permite declarar superada la enfermedad antes de contar con esos análisis. AP
La agenda pública del Papa fue suspendida durante su recuperación. Sus audiencias quedaron canceladas, en principio, hasta el 20 de octubre. Antes de ingresar al hospital, León XIV mantuvo sus actividades programadas y llegó consciente al Gemelli, donde saludó desde el vehículo a fieles y periodistas.
Se trata del primer problema grave de salud divulgado desde que comenzó su pontificado. La transparencia con la que anunció personalmente la operación y la posterior confirmación del diagnóstico colocaron nuevamente al hospital Gemelli en el centro de la atención internacional.
El estado clínico inmediato del pontífice es estable, según la información difundida por la Santa Sede. Sin embargo, el pronóstico definitivo dependerá de los estudios posteriores. Por ahora, el dato confirmado es que León XIV superó la intervención, despertó con normalidad y continúa hospitalizado bajo vigilancia médica.
