Un operativo para recuperar espacio público en Madero y Motolinia terminó con dos policías de Tránsito y un guardia agredidos, dos personas hospitalizadas y siete hombres detenidos. Todo comenzó mientras autoridades retiraban motocicletas estacionadas en la zona.
Una motocicleta ocupa bastante menos espacio que un automóvil, pero en el Centro Histórico algunos centímetros de banqueta o calle pueden terminar convertidos en territorio disputado.
Eso ocurrió este miércoles en el cruce de Madero y Motolinia, donde autoridades realizaban un operativo para retirar motocicletas y recuperar espacio público ocupado.
Participaban agentes de Tránsito, Policía Auxiliar y personal vinculado con el ordenamiento del Centro Histórico cuando comenzó una confrontación que rápidamente dejó de ser administrativa.
Según la Secretaría de Seguridad Ciudadana, un grupo agredió físicamente a dos policías de Tránsito y a un guardia privado que intentó auxiliarlos.
Las cámaras y operadores del C2 Centro Histórico detectaron la agresión y solicitaron apoyo, mientras otros policías llegaron para controlar la riña.
Siete hombres, de entre 21 y 29 años, fueron detenidos y trasladados ante el Ministerio Público, donde deberá determinarse la responsabilidad individual de cada uno.
Un policía de Tránsito y el guardia privado fueron trasladados a un hospital para valoración y atención especializada después de recibir asistencia del ERUM.
Videos difundidos posteriormente muestran parte de la agresión, incluido el momento en que uno de los oficiales cae al suelo y recibe golpes de varias personas.
Pero detrás de la violencia quedó una pregunta bastante cotidiana para miles de motociclistas: ¿dónde puede dejarse legalmente una moto cuando prácticamente cualquier espacio parece disponible?
La respuesta no es “donde quepa”.
En zonas reguladas de estacionamiento, la normativa capitalina establece que las motocicletas deben utilizar los espacios expresamente destinados para ellas y respetar señalización horizontal y vertical.
Eso significa que ser más pequeña que un automóvil no transforma automáticamente una esquina, banqueta, rampa, cruce peatonal o espacio reservado en estacionamiento motociclista.
El problema ha crecido lo suficiente para llegar también al Congreso, donde este año se propuso crear un programa específico de estacionamientos exclusivos para motocicletas.
La iniciativa menciona precisamente la ocupación de banquetas, rampas de accesibilidad y cruces peatonales como una consecuencia de la falta o insuficiencia de espacios adecuados.
En el Centro Histórico la tensión resulta todavía mayor porque banquetas y calles concentran peatones, comercio, reparto, turismo, transporte, carga, motocicletas y operaciones de emergencia.
Recuperar espacio público, entonces, puede significar retirar objetos o vehículos que para alguien representan simplemente el lugar donde encontró unos centímetros disponibles.
Nada de eso justifica una agresión.
Tampoco permite adelantar que los siete detenidos participaron de la misma manera, porque esa determinación corresponde al Ministerio Público y eventualmente a la autoridad judicial.
Lo ocurrido en Motolinia empezó con unas motocicletas estacionadas y acabó involucrando policías, paramédicos, cámaras de vigilancia, hospital y Fiscalía.
Una distancia bastante larga para un conflicto que comenzó midiendo apenas lo que ocupa una moto junto a la banqueta.
