El juego Monopoly Lifesized está en Perisur
Monopoly Lifesized llegó por primera vez a Latinoamérica y eligió la Ciudad de México. El juego salió de la caja, creció hasta alcanzar tamaño humano y convirtió sus propiedades, cárcel y fortuna en una experiencia física. Durante una hora ya no mueves el cochecito ni el sombrero: caminas tú.
Durante generaciones el gran problema familiar fue decidir quién se quedaba con la mejor ficha.
Se acabó.
Ahora la ficha eres tú.
Monopoly hizo algo bastante lógico después de casi un siglo viviendo dentro de una caja: salió.
En Perisur, al sur de la Ciudad de México, funciona actualmente Monopoly Lifesized Touring Edition, una versión del juego construida a escala humana en la que los participantes caminan sobre el tablero, compran propiedades, cobran dinero, construyen casas e intentan mantenerse lejos de la cárcel.
Pero no basta con tirar los dados.
Aquí hay que trabajar por el capitalismo.
Para comprar hay que jugar
Cuando caes en una propiedad sin dueño comienza un desafío.
Puede tocarte abrir una caja fuerte, descifrar códigos, resolver acertijos o completar alguna prueba física junto con tu equipo.
Lo consigues:
propiedad comprada.
Fracasas:
a subasta.
Hay tarjetas de Suerte y Caja de Comunidad, estaciones, servicios, casas y dinero.
Y se conserva una de las pequeñas alegrías económicas que Monopoly nos enseñó desde niños:
cobrar al que tiene la desgracia de caer en nuestra propiedad.
La experiencia mezcla juego de mesa, teatro y desafíos tipo escape room. Cada partida dura entre 55 y 65 minutos y cuenta con anfitriones que acompañan a los jugadores por el tablero.
El juguete se hizo tan grande que cabemos dentro
Y quizá eso sea lo verdaderamente interesante.
Pasamos buena parte de los últimos 30 años haciendo exactamente lo contrario.
Convertimos los juguetes físicos en digitales.
Los juegos de cartas entraron al teléfono.
Los tableros se volvieron videojuegos.
Los dados comenzaron a rodar sobre pantallas.
Ahora alguien tomó uno de los juegos de mesa más famosos del planeta y dijo:
háganlo enorme.
No lo digitalizaron.
Lo agrandaron.
Es una pequeña señal de cómo está cambiando el entretenimiento: después de años acumulando experiencias dentro de las pantallas, existe también hambre por volver a meternos físicamente dentro del juego.
Caminar.
Correr.
Resolver.
Gritarle a un amigo.
Celebrar.
Perder.
Y mirarlo a los ojos mientras te cobra renta.
Hay tecnologías que todavía no han conseguido mejorar eso.
https://www.instagram.com/MonopolyLifesized
¿Dónde jugar?
Monopoly Lifesized está en Perisur, en Anillo Periférico Sur 4690, Coyoacán.
Es la primera ocasión en que la experiencia llega a Latinoamérica. La temporada actualmente anunciada termina el 30 de septiembre de 2026 y está dirigida a mayores de nueve años.
La entrada general cuesta actualmente 499 pesos; existe una tarifa de 400 pesos por persona para paquetes de cuatro o más jugadores y una opción VIP de 869 pesos. Los precios y disponibilidad pueden cambiar según la función.
En El Recreo llevamos semanas buscando juguetes.
Esta vez fue facilísimo.
Encontramos uno que lleva generaciones dentro de nuestras casas.
Sólo que alguien abrió la caja.
Sacó el tablero.
Lo infló hasta hacerlo gigantesco.
Y resolvió finalmente la discusión sobre quién se queda con la ficha.
Párate encima.
La ficha eres tú.

