The White House
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que México es el “epicentro” de la violencia de los cárteles y sostuvo que el país debe recuperar el control de su territorio frente al crimen organizado.
Durante su discurso ante la 81 Asamblea General de la ONU, Trump calificó a los cárteles mexicanos como “enemigos de la humanidad” y señaló que resulta “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera de unos 3 mil 200 kilómetros con un territorio que, según su afirmación, se encuentra bajo control de organizaciones criminales.
“México es el epicentro de la violencia de los cárteles”, declaró el mandatario, aunque también destacó la relación que mantiene con el Gobierno de Claudia Sheinbaum y aseguró que ambos países han logrado avances en materia de seguridad.
“Me enorgullece decirles que tenemos una excelente relación con el Gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles”, afirmó.
Trump ha designado a diversos cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, una medida que México no comparte en sus términos jurídicos. El Gobierno de Sheinbaum ha sostenido que existe cooperación con Estados Unidos para combatir el narcotráfico, pero bajo el principio de soberanía nacional.
La Presidenta mexicana también ha planteado que el combate al tráfico de drogas debe considerar responsabilidades de ambos lados de la frontera, incluido el flujo de armas hacia México y la demanda de drogas en Estados Unidos. En junio, Sheinbaum señaló que la reducción del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense había sido reconocida incluso por el propio Gobierno de Trump.
Ataques contra embarcaciones
En su discurso, Trump también defendió la campaña militar estadounidense contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Al 19 de septiembre, Estados Unidos había realizado 70 ataques contra embarcaciones, con 234 personas muertas, de acuerdo con un recuento de las operaciones difundidas por autoridades estadounidenses y organizaciones que han documentado los ataques.
Washington sostiene que las embarcaciones atacadas estaban involucradas en el narcotráfico; sin embargo, en varios casos las autoridades estadounidenses no han presentado públicamente pruebas que permitan verificar que transportaban drogas.
La estrategia ha generado además cuestionamientos internacionales. Ben Saul, relator especial de la ONU sobre derechos humanos y lucha contra el terrorismo, señaló que existen fundamentos para considerar que algunos de estos ataques podrían constituir crímenes contra la humanidad y sostuvo que podrían violar el derecho internacional.
Trump también presumió las acciones estadounidenses contra el narcotráfico en América Latina y la captura de Nicolás Maduro, presentada por su Gobierno como parte de su estrategia contra el tráfico de drogas y otros grupos que considera amenazas para Estados Unidos.
Así, el discurso ante la ONU combinó el llamado de Trump a una ofensiva más contundente contra los cárteles con un reconocimiento de la cooperación que actualmente mantienen ambos países, en un contexto marcado por el debate sobre soberanía, seguridad fronteriza y participación militar estadounidense en América Latina.
