Protección Civil activó un aviso especial por un temporal que acompañará a la CDMX del 30 de septiembre al 5 de octubre. Habrá posibilidad de lluvias fuertes a muy fuertes, granizo, actividad eléctrica y rachas cercanas a 50 kilómetros por hora. El paraguas ayuda; saber dónde dejaste el coche puede ayudar bastante más.
La lluvia capitalina acaba de sacar abono.
Desde este miércoles y por lo menos hasta el lunes 5 de octubre, la Ciudad de México permanecerá bajo un temporal que puede producir precipitaciones fuertes a muy fuertes.
Eso no significa que lloverá seis días sin detenerse ni que caerá exactamente la misma cantidad de agua sobre las 16 alcaldías.
Significa que durante ese periodo permanecerán condiciones para episodios importantes de lluvia, cuya intensidad, duración y ubicación deberán precisarse mediante los avisos diarios de Protección Civil.
Y el agua no viene sola.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil advierte también sobre actividad eléctrica, posible caída de granizo y rachas de viento cercanas a 50 kilómetros por hora.
Las temperaturas descenderán gradualmente y el ambiente será cada vez más fresco. Las máximas previstas durante el periodo rondarán entre 20 y 25 grados Celsius.
Hasta ahí llega el pronóstico.
Lo verdaderamente útil comienza antes de escuchar el primer trueno.
Si frente a casa existe una coladera cubierta por hojas y basura, retirarlas cuando todavía está seco puede evitar que esos residuos terminen formando un tapón durante el aguacero.
Con el automóvil ocurre algo parecido.
Si una calle suele inundarse, dejar el coche ahí porque todavía no llueve equivale a apostar contra una historia que el propio barrio probablemente conoce bastante bien.
Una vez formada una corriente tampoco conviene probar qué tan profunda es desde el volante. Una calle inundada puede esconder coladeras abiertas, desniveles y objetos que el agua vuelve invisibles.
A pie, la recomendación oficial es todavía más sencilla: no atravesar calles o avenidas cuando exista una corriente de agua.
Y aunque parezca el refugio natural cuando comienza a granizar, tampoco conviene colocarse debajo de un árbol. Las rachas previstas pueden desprender ramas o afectar estructuras.
En casa hay otra revisión bastante menos espectacular: azoteas, patios y balcones.
Macetas, láminas, lonas y objetos susceptibles de desplazarse con el viento merecen asegurarse antes de que alguien tenga que buscarlos varias calles después.
Protección Civil irá actualizando alertas por alcaldía conforme evolucionen las condiciones, porque un aviso general para toda la ciudad no sustituye los pronósticos específicos de cada jornada.
Por eso tampoco existe una única hora mágica para guardar el paraguas hasta el lunes.
La lluvia capitalina tiene esa mala costumbre de no leer nuestra agenda.
Esta semana, además, ya apartó mesa.
