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El huracán alcanzó vientos de 150 kilómetros por hora y podría convertirse en categoría 4 durante las próximas horas. Guerrero, Oaxaca y Michoacán enfrentan riesgos de inundaciones, deslaves y oleaje peligroso.
El huracán Trudy continúa fortaleciéndose frente al Pacífico mexicano y amenaza con nuevas lluvias intensas en regiones que todavía enfrentan las consecuencias de recientes fenómenos meteorológicos.
El Servicio Meteorológico Nacional informó este jueves 15 de octubre que el ciclón alcanzó vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora, con rachas de 185 kilómetros.
A las nueve de la mañana, Trudy se encontraba aproximadamente 460 kilómetros al sur-suroeste de Acapulco, Guerrero, desplazándose hacia el norte-noroeste a nueve kilómetros por hora.
Aunque su centro permanece sobre el océano, las autoridades advierten que sus bandas nubosas pueden provocar inundaciones, deslaves y crecidas repentinas de ríos y arroyos.
Guerrero y Oaxaca recibirán las lluvias más fuertes
La Comisión Nacional del Agua prevé lluvias intensas en Guerrero y Oaxaca, mientras Michoacán enfrentará precipitaciones muy fuertes relacionadas con la circulación del sistema tropical.
Estas condiciones pueden provocar acumulaciones peligrosas de agua, especialmente en comunidades cercanas a ríos, zonas montañosas, barrancas y colonias con problemas habituales de drenaje.
El riesgo aumenta cuando los terrenos permanecen húmedos por lluvias anteriores, porque una nueva precipitación puede desencadenar deslaves incluso sin alcanzar cantidades extraordinarias de agua.
Las autoridades también advierten sobre vientos fuertes y oleaje elevado, por lo que recomiendan evitar actividades recreativas en playas y suspender navegación cuando existan restricciones.
El Servicio Meteorológico Nacional estableció una zona de vigilancia por posibles vientos de tormenta tropical desde Punta San Telmo, Michoacán, hasta Zihuatanejo, Guerrero.
Trudy podría convertirse en huracán categoría 4
Los pronósticos indican que Trudy continuará fortaleciéndose rápidamente durante las próximas horas y podría alcanzar la categoría cuatro, aunque esa evolución todavía no representa un hecho confirmado.
El Centro Nacional de Huracanes estadounidense señaló en su aviso matutino que el ciclón presenta condiciones favorables para convertirse en huracán mayor durante el viernes.
Un huracán alcanza esa clasificación cuando llega a categoría tres, con vientos suficientemente intensos para provocar daños graves en construcciones, vegetación e infraestructura expuesta.
Sin embargo, la categoría solamente describe la fuerza de los vientos y no permite medir por sí sola el peligro que representan las lluvias acumuladas.
Las inundaciones pueden producirse lejos del centro del huracán, incluso en localidades donde los vientos no alcancen velocidades comparables con las registradas sobre el océano.
La trayectoria mantiene en vigilancia a cuatro estados
Las previsiones actuales muestran un desplazamiento paralelo a las costas del Pacífico, con posibles acercamientos a Michoacán, Colima y Jalisco durante el fin de semana.
De acuerdo con las estimaciones del Servicio Meteorológico Nacional, el sistema podría alcanzar su mayor intensidad antes de acercarse a los litorales del occidente mexicano.
Aunque los modelos no establecen todavía un impacto directo confirmado, pequeños cambios de trayectoria pueden modificar considerablemente las zonas expuestas a vientos, oleaje y precipitaciones.
La vigilancia comprende especialmente las costas de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, sin descartar afectaciones en regiones interiores por las bandas de lluvia.
Qué hacer antes de que lleguen las lluvias
Protección Civil recomienda identificar refugios temporales, asegurar objetos que puedan desprenderse con el viento y mantener disponibles documentos importantes, medicamentos, agua potable y alimentos.
También es necesario evitar cruzar calles inundadas o corrientes de agua, porque incluso una profundidad aparentemente pequeña puede arrastrar vehículos y poner personas en peligro.
Las familias que viven cerca de ríos, laderas inestables o zonas inundables deben atender las indicaciones oficiales y prepararse para una posible evacuación preventiva.
En caso de emergencia, el número nacional 911 permite solicitar ayuda, mientras las autoridades estatales y municipales mantienen sus propios canales de información y asistencia.
El Pacífico todavía no sale de la temporada de huracanes
Trudy aparece pocos días después de los efectos de Simón y Rachel, fenómenos que dejaron inundaciones, daños materiales y víctimas en distintas regiones del país.
La sucesión de ciclones complica la recuperación de comunidades afectadas, especialmente cuando existen caminos dañados, servicios interrumpidos o viviendas que todavía necesitan reparaciones.
Por ahora, Trudy permanece sobre el mar, pero sus efectos pueden sentirse en tierra antes de que el centro del huracán se acerque a la costa.
Las autoridades mantienen la vigilancia y recomiendan consultar los avisos actualizados, porque la intensidad y trayectoria del sistema pueden cambiar durante las próximas horas.
El peligro inmediato no depende solamente de si Trudy toca tierra, sino de cuánta lluvia descargue sobre comunidades que podrían enfrentar nuevas inundaciones.
