El décimo aniversario de Gama Fair se realiza en el Polyforum Cultural Siqueiros
GAMA FAIR reúne este fin de semana a más de 100 artistas en el Polyforum Siqueiros. Puedes mirar, comprar obra y recorrer una exposición. Pero hay una posibilidad bastante más peligrosa: sentarte frente a un modelo, tomar un lápiz y descubrir qué pasa cuando el artista eres tú.
Uno normalmente entra a una feria de arte con un acuerdo bastante cómodo.
Ellos hacen.
Tú miras.
Si entiendes, estupendo.
Si no entiendes, puedes inclinar ligeramente la cabeza, acercarte a la obra y adoptar durante unos segundos la expresión universal de quien está teniendo pensamientos profundísimos.
GAMA FAIR propone arruinar esa comodidad.
Porque después de caminar entre la obra de más de cien artistas, puedes terminar sentado frente a una hoja en blanco con un modelo vivo delante.
Y entonces ya no hay dónde esconderse.
Te toca dibujar.

El terror de la primera línea
No hace falta ser artista.
Ésa es quizá la parte más interesante.
Atelier Mesones impartirá durante la feria cuatro sesiones gratuitas de dibujo con modelo vivo y poses rápidas, abiertas a personas con cualquier nivel de experiencia.
Cualquier nivel incluye el nuestro.
El de quienes alguna vez dibujamos una persona utilizando cinco palitos y un círculo.
El procedimiento parece inocente.
Papel.
Lápiz.
Una persona enfrente.
Y unos minutos.
Hasta que uno intenta convertir un cuerpo tridimensional en líneas.
Entonces ocurre algo.
El brazo que parecía perfectamente comprensible deja de serlo.
Una mano se convierte en cinco problemas.
Una nariz ocupa un lugar inexplicable.
Y descubrimos que hemos pasado toda la vida mirando seres humanos sin prestar demasiada atención a cómo están construidos.
No se trata de hacer un dibujo bonito
Las poses rápidas obligan a abandonar una idea bastante escolar del dibujo: que el objetivo consiste en copiar perfectamente lo que tenemos enfrente.
No alcanza el tiempo.
Hay que decidir.
Una línea para la espalda.
Otra para una pierna.
Una curva.
Una sombra.
El peso del cuerpo.
La dirección de la cabeza.
Y seguir.
Probablemente salga mal.
Mejor.
Porque durante unos minutos dejamos de preguntarnos si una obra de arte nos gusta para enfrentarnos a una pregunta mucho más incómoda:
¿cómo demonios se hace una?
Después mira otra vez
Ahí está el pequeño truco de esta feria.
GAMA celebra diez años de trabajo alrededor de la ilustración, la gráfica y el dibujo y reúne en el Polyforum Siqueiros obra original y gráfica de edición limitada de artistas vinculados con distintas etapas del proyecto.
También presenta una exposición especial de Raúl Urias, ilustrador mexicano cuyo universo visual mezcla dibujo, naturaleza, personajes y elementos fantásticos.
Además, el artista Nicolás Faluótico impartirá dos clases magistrales para mostrar parte de su proceso y las herramientas con las que construye sus imágenes.
Pero después de haber intentado dibujar una rodilla durante tres minutos, posiblemente todas esas obras se vean distintas.
Ya no estaremos viendo únicamente el resultado.
Empezaremos a buscar las decisiones.
Por qué esa línea está ahí.
Qué se dejó fuera.
Dónde aparece la sombra.
Cómo se resolvió una mano.
Por qué una imagen funciona.
El espectador habrá sido contaminado por el dibujante.
Siqueiros mirando todo esto
Y hay una deliciosa exageración adicional.
Todo ocurre en el Polyforum Siqueiros.
Es decir: podemos estar intentando que nuestra pobre línea se parezca vagamente a un hombro dentro de uno de los edificios más reconocibles del muralismo mexicano.
No parece el lugar más discreto para fracasar artísticamente.
Pero quizá sea exactamente el indicado.
Porque dibujar no debería pertenecer exclusivamente a quienes saben dibujar.
También puede ser una manera de mirar.
Lleva un lápiz. Y pierde la dignidad
GAMA FAIR continúa este domingo 20 de septiembre, de 13:00 a 20:00 horas, en el Polyforum Siqueiros, avenida Insurgentes Sur 701, colonia Nápoles.
La entrada general es gratuita.
Las sesiones de dibujo con modelo vivo y las clases magistrales también son gratuitas, aunque requieren registro previo y están sujetas a disponibilidad.
Se puede ir simplemente a mirar.
Nadie obliga a tomar un lápiz.
Pero si aparece una silla libre, quizá convenga sentarse.
Dibujar.
Equivocarse.
Volver a dibujar.
Y después recorrer otra vez la feria.
Porque puede suceder algo bastante raro:
entrar pensando que no sabemos dibujar y salir descubriendo que tampoco sabíamos mirar.
