Ampliación José López Portillo, López Portillo y San Francisco Tlaltenco enfrentan afectaciones en el suministro mientras reparan el Rebombeo Tlaltenco. SEGIAGUA prevé restablecer el servicio este 30 de septiembre al mediodía. Hasta entonces queda una pequeña lección doméstica: veinte litros de agua pesan aproximadamente veinte kilos.
Una cubeta con veinte litros de agua pesa alrededor de veinte kilos.
El dato parece irrelevante hasta que deja de salir agua de la llave y alguien debe cargarla desde un recipiente hasta la cocina o el baño.
Eso está ocurriendo en tres colonias de Tláhuac.
La Secretaría de Gestión Integral del Agua informó que personal técnico realiza trabajos de reparación en el Rebombeo Tlaltenco, infraestructura vinculada con el suministro de esa zona.
Las afectaciones comprenden Ampliación José López Portillo, López Portillo y San Francisco Tlaltenco, de acuerdo con el aviso difundido por la dependencia el 27 de septiembre.
SEGIAGUA estableció además una hora bastante precisa para terminar los trabajos: las 12:00 del miércoles 30 de septiembre.
Eso no necesariamente significa que al mediodía todas las llaves comenzarán a entregar agua simultáneamente y con la misma presión.
Después de una intervención hidráulica, el suministro puede recuperarse gradualmente mientras la red vuelve a llenarse y alcanza condiciones normales de operación en las diferentes zonas.
Mientras tanto existe una alternativa para las viviendas que necesiten abastecimiento.
SEGIAGUA informó que los habitantes afectados pueden solicitar pipas mediante la Línea H2O, marcando *426 desde su teléfono.
El número funciona como canal especializado para reportar problemas relacionados con el agua en la Ciudad de México, incluidos falta de suministro, fugas y calidad del líquido.
Conviene tener preparada la dirección completa, colonia, referencias para localizar el inmueble y un número de contacto, además de conservar cualquier folio proporcionado durante la atención.
Y conviene recordar algo todavía más sencillo: la pipa proporcionada por la autoridad para atender esta afectación no debería convertirse en agua vendida desde un servicio público.
En casa también comienza otra administración.
Cuando el suministro escasea, lavar el automóvil, el patio o realizar actividades que pueden esperar compite directamente con agua necesaria para cocinar, asearse o utilizar el sanitario.
Tinacos, cisternas y recipientes utilizados para almacenarla deben permanecer limpios y protegidos para evitar que la solución temporal termine generando otro problema.
La reparación del Rebombeo Tlaltenco debería concluir mañana.
Entonces probablemente bastará volver a girar una llave para recuperar algo que durante buena parte del año hacemos sin pensarlo.
Hasta que deja de salir.
Porque el agua pesa aproximadamente un kilo por litro.
Pero cuando falta en casa pesa bastante más.
