Foto: Facebook Ernesto Ruffo
El exgobernador de Baja California continuará su proceso desde una casa en Ensenada. Tendrá vigilancia permanente, deberá reportarse diariamente y no podrá trabajar ni abandonar el país.
Ernesto Ruffo Appel cruzó este sábado las puertas del penal de máxima seguridad del Altiplano, pero jurídicamente no salió de prisión.
El exgobernador de Baja California fue trasladado hacia Ensenada para continuar en su domicilio la prisión preventiva que enfrenta dentro del proceso penal abierto en su contra.
Una jueza federal autorizó el cambio por razones humanitarias. Ruffo tiene 74 años y su defensa presentó información sobre padecimientos cardiacos, hipertensión y otros problemas de salud.
La resolución cambió el domicilio de la prisión, no el proceso.
Este domingo, la Fiscalía General de la República salió a precisarlo: Ruffo continúa procesado por delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos.
La prisión domiciliaria tampoco significa simplemente mandarlo a casa.
El exgobernador deberá permanecer bajo vigilancia permanente de elementos de la Guardia Nacional y realizar diariamente una videollamada con la Unidad de Medidas Cautelares.
También tuvo que entregar pasaporte y visa estadounidense, tiene prohibido salir del país, trabajar y mantener comunicación con otros imputados relacionados con la causa.
Sólo podrá abandonar el domicilio ante una emergencia médica y acompañado por personal de seguridad.
Ruffo fue detenido el 16 de julio en Ensenada y posteriormente trasladado al Altiplano. Desde el 22 de julio permanece vinculado a proceso.
La FGR sostiene que una investigación de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada identificó una presunta red dedicada al contrabando de combustible mediante ferrotanques.
Dentro de esa investigación aparece una empresa vinculada con servicios portuarios, dragados y operación de puertos de la que Ruffo es uno de los principales socios.
La Fiscalía afirma que cuenta con dictámenes periciales, entrevistas, diligencias y análisis financieros y que detectó movimientos millonarios que considera incongruentes con el perfil fiscal de la compañía.
Esas son imputaciones de la FGR, no una sentencia.
La defensa ha reconocido la participación accionaria de Ruffo en la empresa, pero sostiene que no desempeñaba funciones operativas ni directivas y mantiene su inocencia.
El caso tiene además un peso político particular. Ruffo gobernó Baja California entre 1989 y 1995 y fue el primer gobernador del PAN, además del primer mandatario estatal opositor reconocido durante las décadas de dominio presidencial del PRI.
Ahora continuará su proceso en el mismo estado que gobernó.
La diferencia es que no podrá salir de casa.
Ruffo dejó atrás muros, custodios y celdas del Altiplano. La prisión, en términos jurídicos, viajó con él hasta Ensenada.
