La Alcaldía Cuauhtémoc retiró cableado abandonado en seis calles de la colonia. Con esta jornada asegura haber eliminado más de 3.6 kilómetros desde 2025.
Las ciudades también guardan cachivaches. Algunos, además, permanecen colgados sobre nuestras cabezas.
La Alcaldía Cuauhtémoc retiró aproximadamente 500 metros de cableado en desuso de seis calles de la colonia Obrera, como parte del programa con el que intenta reducir la maraña de instalaciones de telecomunicaciones que permanecen en postes y fachadas aunque ya no presten servicio.
Los trabajos se realizaron en Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, Montiel, Refugio Barragán de Toscano, Mayas, Otomíes y Lorenzo Boturini, de acuerdo con un comunicado de la demarcación.
La intervención estuvo a cargo de la Dirección General de Servicios Urbanos. La alcaldía sostiene que retirar estas instalaciones no solamente mejora la imagen urbana, sino que elimina elementos que pueden representar riesgos para peatones.
Los 500 metros de la Obrera llevan la cuenta oficial a más de 3 mil 600 metros de cables retirados desde 2025: puestos uno detrás de otro, serían suficientes para formar una línea de 3.6 kilómetros.
La cifra permite además observar cómo ha avanzado el programa. El 30 de agosto, después de retirar 550 metros en la colonia Hipódromo, la alcaldía reportaba 3 mil 100 metros acumulados en 23 intervenciones.
Dos semanas después, el gobierno de Alessandra Rojo de la Vega firmó un convenio con la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información para ordenar las siguientes intervenciones y establecer zonas prioritarias en las 33 colonias de Cuauhtémoc.
El acuerdo contempla no solamente retirar instalaciones muertas: los cables que continúen funcionando podrán ser reacomodados o corregidos en altura.
El problema, por supuesto, no terminará contando metros.
La prueba será que las calles intervenidas no vuelvan a llenarse de cables que algún día dejaron de servir y nadie recordó bajar.
