Ese automóvil cubierto de polvo que lleva semanas apropiándose de la misma esquina puede ser algo más que parte del paisaje. La CDMX tiene un procedimiento para retirar vehículos abandonados y cualquier vecino puede reportarlos. La calle sirve para estacionarse, pero no es una bodega gratuita.
Primero desaparece el dueño. Después se ponchan las llantas. Más tarde llegan el polvo, las hojas, alguna bolsa de basura y, finalmente, el coche parece adquirir domicilio propio.
En la Ciudad de México esa jubilación sobre el asfalto tiene límites.
El Reglamento de Tránsito prohíbe abandonar en la vía pública vehículos o remolques inservibles, destruidos o inutilizados y establece diferentes condiciones para considerar que una unidad está abandonada.
Una de ellas es bastante sencilla: que permanezca inmóvil durante más de 15 días. Pero no es la única.
También puede considerarse abandonado cuando acumule residuos que generen un foco de infección, malos olores o fauna nociva, o cuando no pueda desplazarse por sus propios medios.
Eso significa que el vecino no necesita convertirse en detective ni averiguar quién es el propietario. Puede presentar el reporte y corresponde a la autoridad verificar las condiciones del vehículo.
La SSC señala que los reportes pueden realizarse mediante Locatel, la aplicación Mi Policía o directamente con agentes de Tránsito desplegados en la calle.
Las alcaldías también reciben solicitudes. Los mecanismos concretos varían entre demarcaciones, pero normalmente se pide ubicación precisa, características del automóvil y, cuando sea posible, fotografías.
Después viene algo importante: reportarlo no significa que una grúa aparecerá inmediatamente para llevárselo.
El Programa de Chatarrización contempla identificación de la unidad, revisión de sus números para comprobar si existe reporte de robo y notificación o apercibimiento al propietario antes del eventual traslado.
La SSC ha informado en operativos anteriores que, después de los avisos correspondientes, las unidades que permanecen abandonadas pueden ser retiradas con grúa y enviadas a depósitos vehiculares.
Y no se trata de un problema pequeño.
Durante el primer semestre de 2025, la SSC retiró 2 mil 206 vehículos abandonados de las 16 alcaldías. Las operaciones han continuado durante 2026 en distintas demarcaciones.
Cuauhtémoc, por ejemplo, informó el 27 de agosto que había retirado 5 mil 400 unidades desde el comienzo de la actual administración. Sólo durante una semana enfajilló otras 79 y retiró 37.
Benito Juárez reportó en abril mil 600 vehículos retirados desde 2025, mientras Coyoacán informó en agosto que desde 2021 había apercibido 7 mil 519 unidades y retirado mil 412.
Las cifras corresponden a periodos diferentes y no deben sumarse, pero revelan la dimensión de un fenómeno que normalmente sólo vemos cuando ocurre frente a nuestra casa.
Porque un coche abandonado ocupa aproximadamente el mismo espacio que uno utilizado todos los días.
La diferencia es que uno estaciona.
El otro se muda.
