La FGR imputó a Miguel Ángel Solano Ruiz por delincuencia organizada vinculada con delitos de hidrocarburos. Se reservó el derecho a declarar y su defensa pidió más tiempo antes de resolver la vinculación.
La cita era a las seis de la mañana y esta vez Miguel Ángel Solano Ruiz ya no estaba prófugo. Escuchó desde el Altiplano lo que la Fiscalía dice tener contra él.
El ex capitán de corbeta conocido como Capitán Sol compareció este domingo en su audiencia inicial por la investigación sobre la presunta estructura de huachicol fiscal denominada “Los Primos”.
La Fiscalía General de la República formuló imputación por su probable responsabilidad en delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos.
Solano decidió no declarar.
Después de escuchar la imputación, su defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, mecanismo que permite disponer de más tiempo antes de que una autoridad judicial resuelva su situación jurídica.
Eso significa que todavía no está vinculado a proceso.
Mientras llega esa decisión, permanecerá recluido en el Centro Federal de Reinserción Social número 1, el penal de máxima seguridad conocido como Altiplano, bajo prisión preventiva.
La audiencia comenzó poco después de las seis de la mañana mediante videoconferencia y se prolongó durante varias horas, mientras la Fiscalía presentó los elementos reunidos contra el exmarino.
El expediente coloca a Solano dentro de una estructura presuntamente dedicada a introducir combustible al país mediante operaciones aduaneras utilizadas para evitar el pago correcto de contribuciones.
Ahí aparecen también Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, exmandos navales señalados por la Fiscalía y relacionados familiarmente con el exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán.
Ambos hermanos ya enfrentan procesos relacionados con la misma investigación. La FGR identifica a la presunta organización alrededor de ellos con el nombre de “Los Primos”.
Solano era una pieza especialmente buscada.
Cuando fue detenido el primero de octubre en Zapopan, Jalisco, las autoridades federales lo describieron como el último integrante pendiente de captura dentro de esa estructura investigada.
Localizarlo tomó cerca de 300 días.
Las labores de inteligencia rastrearon domicilios en México y movimientos relacionados con Francia, Grecia, Mónaco y España antes de ubicarlo finalmente dentro del fraccionamiento Villa Verona.
Pero la audiencia de este domingo permitió conocer con mayor detalle qué papel pretende acreditar la Fiscalía.
Las investigaciones lo colocan presuntamente como enlace con personal relacionado con distintas aduanas y como operador capaz de intervenir cuando las descargas de combustible encontraban obstáculos.
Un testigo colaborador incorporado a la investigación declaró que Solano se presentaba como enlace con autoridades aduaneras y que intervenía para solucionar problemas relacionados con las operaciones.
Ese testimonio también habla de dinero.
El colaborador declaró haber conservado tres maletas enviadas presuntamente por Capitán Sol que contenían alrededor de 29 millones 500 mil pesos.
La Fiscalía investiga además si Solano participó en movimientos de personal dentro de la estructura, distribución de recursos y coordinación necesaria para facilitar operaciones relacionadas con combustible.
Son acusaciones, no hechos judicialmente demostrados.
La importancia de la audiencia de este domingo consiste precisamente en que una investigación que durante meses persiguió a Solano finalmente comenzó a someter sus elementos ante una autoridad judicial.
La defensa tendrá oportunidad de cuestionarlos.
Solicitar la duplicidad del término constitucional tampoco constituye reconocimiento de responsabilidad. Es un derecho que permite preparar argumentos antes de resolver si existen elementos suficientes para continuar formalmente el proceso.
Por eso el caso todavía tiene una puerta pendiente.
La captura permitió a la Fiscalía sentar al Capitán Sol frente al expediente.
La audiencia permitió leerle la acusación.
Ahora falta que una jueza determine si lo que contiene ese expediente alcanza para vincularlo a proceso.
Mientras tanto, Solano ya no necesita que lo busquen en México, Francia, Grecia, Mónaco ni España.
Está en el Altiplano.
Y esta vez la siguiente cita ya no depende de encontrarlo.
