La Auditoría Superior de la Federación comenzó a revisar los recursos federales ejercidos por las 16 alcaldías durante 2025. El nuevo modelo pretende ampliar drásticamente la muestra fiscalizada mediante cruces digitales, bases de datos y acceso a sistemas. Revisar no significa que exista una irregularidad: apenas empieza el examen.
Las 16 alcaldías de Ciudad de México recibieron esta semana una noticia incómoda para cualquier administración: alguien quiere mirar con bastante detalle cómo gastaron durante 2025.
La Auditoría Superior de la Federación comenzó formalmente las revisiones integrales sobre recursos federalizados ejercidos por Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Benito Juárez, Coyoacán y las demás demarcaciones.
El listado no distingue colores partidistas: entraron alcaldías gobernadas por Morena, PAN, PRI y otras fuerzas porque la revisión deriva de la Cuenta Pública 2025.
Hasta ahí parecería una auditoría tradicional.
La diferencia está en cuánto quiere mirar la ASF.
Su nuevo esquema utiliza bases de datos, cruces automatizados, sistemas de contrataciones e información compartida con otras instituciones para ampliar considerablemente la cobertura fiscalizada.
El auditor superior, Aureliano Hernández Palacios Cardel, sostuvo durante el arranque que la estrategia busca revisar prácticamente la totalidad del gasto municipal sujeto a fiscalización federal.
Eso no significa revisar cada peso que entra a una alcaldía.
La ASF tiene competencia sobre recursos públicos federales: participaciones, aportaciones, fondos y otros recursos provenientes de la Federación que las demarcaciones ejercieron durante 2025.
La Ciudad de México calcula que, entre Gobierno central y alcaldías, alrededor de 152 mil millones de pesos corresponden a participaciones y aportaciones federales.
Durante años, buena parte de la fiscalización pública funcionó mediante muestras: revisar determinados contratos, expedientes y operaciones para intentar encontrar problemas representativos dentro de universos mucho mayores.
La tecnología permite otra lógica.
Cruzar proveedores, contratos, comprobantes, movimientos fiscales y registros administrativos puede detectar operaciones repetidas, diferencias o patrones sin abrir manualmente cada carpeta desde la primera hoja.
La ASF mantiene intercambio de información con instituciones como el SAT, la Unidad de Inteligencia Financiera y organismos financieros, además de bases relacionadas con contratación pública.
Eso tampoco convierte automáticamente una coincidencia informática en desvío.
Una alerta sirve para decidir dónde mirar; después todavía necesita documentos, explicaciones y procedimientos que permitan confirmar o descartar una irregularidad.
Hay además una alcaldía con lupa distinta.
Cuauhtémoc aparece en el Programa Anual de Auditorías con una revisión de cumplimiento forense sobre la gestión y ejercicio de recursos federalizados correspondientes a 2025.
Las otras 15 demarcaciones quedaron programadas bajo auditorías integrales de cumplimiento sobre recursos del gasto federalizado en municipios y alcaldías.
Que una auditoría sea forense tampoco equivale a una acusación penal.
Significa utilizar técnicas más profundas para reconstruir operaciones, documentos, contratos y posibles rastros financieros cuando el proceso de fiscalización requiere ese nivel de análisis.
Los primeros resultados de la Cuenta Pública 2025 deberán llegar a la Cámara de Diputados el próximo 30 de octubre; la entrega final está prevista para febrero.
Clara Brugada aprovechó el inicio de las revisiones para pedir a las alcaldías transparencia y concentrar gasto público en alumbrado, basura, baches y recuperación del espacio público.
Pero la auditoría no pertenece políticamente al Gobierno capitalino.
La ASF depende de la Cámara de Diputados y realiza una fiscalización externa sobre los recursos federales ejercidos por las demarcaciones.
Por ahora ninguna alcaldía salió culpable de nada.
Simplemente comenzaron a abrirse las cuentas.
La diferencia es que esta vez la lupa ya no quiere conformarse con mirar solamente algunas páginas del cuaderno.
