El Abierto de Diseño vuelve a la CDMX en su edición 2026. Foto: Especial
Del 25 de septiembre al 4 de octubre, el Abierto de Diseño CDMX cumple diez ediciones y se desparrama por museos, talleres, estudios y espacios de la Ciudad de México. Habrá muebles, objetos, arquitectura, joyería, instalaciones y algunas ideas bastante extrañas sobre el futuro. El Ratón ya prepara la nariz.
Durante diez días habrá permiso para meterse donde normalmente no nos invitan.
Talleres de cerámica y joyería abrirán sus puertas. Habrá muebles, textiles, objetos, instalaciones, arquitectura, cine, diseño especulativo y estudios que permitirán mirar no solamente lo que fabrican, sino cómo lo hacen.
Del 25 de septiembre al 4 de octubre de 2026 se realizará la décima edición del Abierto de Diseño CDMX, un festival que este año tendrá al Centro Nacional de las Artes como sede principal, pero que por primera vez extenderá buena parte de su programación por distintos puntos de la ciudad.
El tema será “Futuros”.
Y eso significa que no todo lo exhibido tendrá necesariamente cuatro patas y servirá para sentarse.
Diseñar lo que todavía no existe
La exposición central se llama Futuros Pánicos y está curada por Karla Paniagua y Jorge Camacho.
La premisa comienza con una pregunta incómoda: ¿qué es lo peor que podría suceder?
Desempleo, inseguridad, enfermedad, pandemias, tecnología fuera de control, autoritarismo, desastres naturales y pérdida de tradiciones aparecen como materiales para imaginar objetos, sistemas y escenarios.
El diseño, por tanto, deja por momentos de resolver problemas para dedicarse a fabricarlos, ponerlos enfrente y preguntar qué haríamos si llegaran.
La muestra separará esos temores entre Pánicos Próximos y Pánicos Remotos, e incorporará un Atlas de Pánicos construido a partir de una encuesta anónima entre los visitantes.
Habrá que verlo.
Porque una cosa es describir el futuro y otra encontrárselo convertido en objeto.
Un Cenart para meter la nariz
El Cenart funcionará como una especie de campus general del Abierto.
La Galería Central, La Esmeralda, Plaza Legorreta, Paseo de las Jacarandas, áreas verdes, el Auditorio Blas Galindo y la Cineteca Nacional de las Artes albergarán exposiciones, instalaciones, conversaciones, arquitectura y cine.
En las áreas verdes aparecerá incluso un Parque Arquitectónico con cuatro pabellones temporales.
Y por primera vez habrá un país invitado: Costa Rica, con un pabellón dedicado a su diseño contemporáneo y a la relación entre materiales, territorio, comunidades y biodiversidad.
Pero quizá lo más interesante ocurra cuando uno salga del Cenart.

La ciudad también abre los cajones
El Abierto llegará al MUAC, Museo Yancuic, Museo Nacional de Culturas Populares, Museo de Arte Carrillo Gil, Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo y Universum, entre otros espacios.
En el MUAC habrá, por ejemplo, una exposición con un título difícil de ignorar: La historia de cómo sentarse, además de una tienda temporal con mobiliario, textiles, joyería, publicaciones y objetos.
En Iztapalapa, el Museo Yancuic recibirá una instalación inmersiva realizada por Erich Martino con estudiantes de la Ibero.
Y luego está la Programación Abierta.
Ahí es donde probablemente comenzaremos a husmear.
Taller Lusasul abrirá sus procesos de joyería hecha a mano en el Centro; Arta Cerámica permitirá recorrer su taller en la Obrera; CACAO abrirá con cita su showroom en la Doctores; Werk. convertirá su espacio de la Escandón en un showroom vivo, y otros estudios mostrarán mobiliario, museografía, objetos y procesos que habitualmente ocurren detrás de una puerta cerrada.
Habrá también rutas guiadas para conectar algunos de esos puntos.
Es una diferencia importante.
Mirar una silla terminada puede ser interesante.
Descubrir por qué alguien decidió hacerla así, con qué material, qué salió mal antes y qué problema pretendía resolver puede ser bastante mejor.
El Ratón volverá
La inauguración será el viernes 25 de septiembre a las 17:00 horas en Plaza Legorreta del Cenart, con entrada libre.
Después tendremos diez días.
Esta primera nota no pretende decir qué es lo mejor del Abierto, entre otras cosas porque todavía no ha abierto. Tampoco sabemos cuál de todos esos objetos, experimentos, pabellones y talleres terminará mereciendo que nos quedemos un rato más.
Eso vendrá después.
Cuando las puertas estén abiertas, el Ratón recorrerá el Abierto buscando cosas que no sabíamos que existían, objetos cuya utilidad necesite explicación, buenas ideas escondidas entre mucha solemnidad y, con un poco de suerte, alguna cosa completamente innecesaria que provoque unas ganas inexplicables de llevársela a casa.
Por ahora basta apartar las fechas:
25 de septiembre al 4 de octubre.
Diez días para mirar.
Y para husmear.
