La Sala Superior del TEPJF debería tener siete magistraturas y actualmente funciona con cinco. El proceso electoral ya comenzó y todavía no existe una integración completa del máximo tribunal electoral.
Cuando comiencen las grandes peleas electorales de 2027, muchas terminarán en un mismo lugar: una mesa diseñada para siete magistraturas que actualmente solamente tiene cinco ocupadas.
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación llega a octubre sin completar la integración prevista constitucionalmente y con el proceso electoral 2026-2027 ya en marcha.
La primera silla quedó vacía el 31 de octubre de 2025, cuando Janine Otálora Malassis concluyó anticipadamente su periodo después de anunciar que no permanecería hasta 2027.
Desde entonces han transcurrido 335 días. Pero durante buena parte de ese periodo el Tribunal funcionó con seis integrantes, no con los cinco que tiene actualmente.
La segunda ausencia es mucho más reciente.
Mónica Soto Fregoso presentó su renuncia durante agosto y dejó definitivamente el cargo al terminar ese mes. Desde septiembre, la Sala Superior funciona con cinco magistraturas.
La diferencia importa porque permite entender exactamente qué significa decir que el Tribunal lleva casi un año incompleto: no ha pasado todo ese tiempo operando con solamente cinco integrantes.
Tampoco significa que haya dejado de resolver.
Durante septiembre la Sala Superior continuó sesionando y dictando sentencias, algunas directamente relacionadas con las reglas mediante las cuales el INE organiza las elecciones del próximo año.
Una de ellas modificó disposiciones para seleccionar supervisores y capacitadores electorales. Otra obligó al Instituto a realizar ajustes relacionados con la observación de los comicios de 2027.
Es decir, la elección todavía no llega a las campañas y el Tribunal ya está interviniendo en sus reglas.
El propio TEPJF rechaza que las vacantes impliquen incapacidad institucional. El magistrado Felipe de la Mata sostuvo el 18 de septiembre que la institución tiene experiencia y capacidad suficientes para afrontar 2027.
También hizo una precisión relevante: las salas regionales se encuentran integradas, por lo que las dos sillas vacías corresponden específicamente a la Sala Superior y no a todo el Tribunal.
El problema es especialmente peculiar después de la reforma judicial.
El sistema para ocupar magistraturas electorales cambió y la incertidumbre sobre las vacantes sobrevenidas ha generado discusión acerca del procedimiento y momento en que deberán llenarse esos lugares.
Mientras tanto, cinco personas tendrán que resolver los asuntos que lleguen a la máxima instancia de justicia electoral.
Y no serán menores.
En 2027 habrá elecciones federales para renovar la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y miles de cargos locales. Candidaturas, fiscalización, propaganda, resultados e impugnaciones pueden terminar convertidos en expedientes.
Algunas controversias se resolverán en tribunales estatales o salas regionales. Las de mayor alcance podrán terminar frente a la Sala Superior.
El Tribunal sostiene que cinco magistraturas bastan jurídicamente para seguir funcionando y sus sesiones actuales lo demuestran.
Pero hay dos datos que pueden coexistir.
El TEPJF está resolviendo asuntos.
Y la mesa donde se tomarán algunas de las decisiones electorales más importantes de 2027 todavía tiene dos sillas vacías.
