Este martes se actualizará cuánto dinero necesita una persona para cubrir sus necesidades básicas. En agosto, la referencia urbana superó los 4,900 pesos mensuales.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicará este martes 13 de octubre las nuevas líneas de pobreza por ingresos, correspondientes a septiembre de 2026.
La actualización permitirá conocer cuánto dinero necesita mensualmente una persona para adquirir alimentos y cubrir otras necesidades básicas, tanto en localidades urbanas como rurales.
La publicación está programada para las 6:00 de la mañana, de acuerdo con el calendario oficial del organismo, por lo que las nuevas cifras todavía no están disponibles.
Una línea para comer y otra para cubrir necesidades básicas
El INEGI utiliza dos referencias económicas que permiten identificar si los ingresos de una persona alcanzan para adquirir determinados bienes y servicios considerados indispensables.
La primera es la línea de pobreza extrema por ingresos, equivalente al costo mensual de una canasta alimentaria calculada por persona.
La segunda incorpora también una canasta no alimentaria, que considera gastos relacionados con transporte, vivienda, educación, salud, vestido y otros bienes y servicios.
Ambas se calculan por separado para zonas rurales y urbanas, porque los patrones de consumo y los precios de referencia no son idénticos.
En agosto la línea urbana superó los 4,900 pesos
Durante agosto de 2026, la línea de pobreza por ingresos en localidades urbanas se ubicó en 4,905.33 pesos mensuales por persona, según los registros oficiales.
En el ámbito rural, el mismo indicador alcanzó 3,515.33 pesos, una diferencia que refleja las distintas canastas utilizadas para establecer los umbrales de ingreso.
Para adquirir únicamente la canasta alimentaria, la referencia urbana fue de aproximadamente 2,563 pesos mensuales por persona, de acuerdo con México ¿cómo vamos?
Estas cantidades no representan salarios mínimos recomendados ni presupuestos universales para las familias, sino parámetros estadísticos empleados para analizar la insuficiencia de ingresos.
El costo de la comida también tiene su propia historia
La actualización mensual permite observar cómo cambian los precios de los productos incluidos en las canastas y cuánto presionan el presupuesto de los hogares.
En mayo de 2026, el costo de la canasta alimentaria aumentó anualmente 6.3% en zonas rurales y 6.9% en urbanas, según el INEGI.
Ambas variaciones superaron la inflación general anual de ese mes, que fue de 3.9%, lo que mostró una presión particularmente fuerte sobre la alimentación.
Entre los productos que más contribuyeron a esos incrementos estuvieron el jitomate y la papa, además de los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar.
La actualización no significa que haya una nueva cifra nacional de pobres
Una precisión fundamental es que el reporte de este martes actualizará valores monetarios, pero no ofrecerá por sí mismo un nuevo conteo de personas en pobreza.
La medición multidimensional requiere considerar también carencias sociales, entre ellas acceso a salud, educación, seguridad social, vivienda y alimentación nutritiva y de calidad.
En la medición correspondiente a 2024, el INEGI estimó que 29.6% de la población mexicana vivía en situación de pobreza multidimensional.
El dato de septiembre servirá para observar cómo se ha movido el costo de las necesidades básicas, sin confundir ese cambio con una nueva medición poblacional.
Para millones de hogares, la pregunta detrás de las estadísticas es más sencilla: cuánto debe ingresar cada mes para que el dinero alcance.
