La investigación apunta a una represalia por la captura de un jefe criminal en Uruapan. Hay 33 detenidos y dos presuntos autores intelectuales, mientras la Fiscalía asegura que no encontró pruebas de una conspiración política.
El asesinato de Carlos Manzo fue una venganza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por las acciones que emprendió contra esa organización criminal, informó la Fiscalía de Michoacán.
Este viernes 16 de octubre, el encargado de la Fiscalía estatal, Israel Vega Rodríguez, presentó los avances de la investigación sobre el homicidio del exalcalde de Uruapan.
Según las autoridades, la principal línea de investigación señala que el grupo criminal decidió eliminar al presidente municipal después de los operativos realizados durante su administración.
El funcionario informó que existen 33 personas detenidas, incluidos dos presuntos autores intelectuales, y calculó que las investigaciones presentan un avance cercano al 90%.
La captura que habría provocado la venganza
La Fiscalía relaciona el asesinato con las operaciones contra el CJNG, especialmente con la detención de René Belmonte, conocido como El Rino, presunto jefe criminal de Uruapan.
El sospechoso fue detenido el 27 de agosto de 2025, poco más de dos meses antes de que Manzo fuera asesinado durante una celebración pública.
“Las diligencias ministeriales y los trabajos de inteligencia han permitido establecer como principal línea del móvil del crimen una represalia de la delincuencia organizada”, explicó Vega Rodríguez.
El funcionario relacionó esa represalia con las acciones de seguridad realizadas por Manzo, particularmente la captura de quien era identificado como un operador del CJNG.
La Fiscalía considera que ese enfrentamiento con el crimen organizado ayuda a explicar por qué el alcalde se convirtió en objetivo de una operación homicida.
Dos presuntos autores intelectuales están presos
Entre las 33 personas detenidas aparecen Ramón Ángel N., alias El R1, señalado como presunto dirigente del CJNG, y Jorge Armando N., conocido como El Licenciado.
Ambos permanecen recluidos en el penal federal del Altiplano y son investigados por su presunta participación en la organización del asesinato del presidente municipal.
“Han sido capturados los dos presuntos autores intelectuales de este homicidio”, afirmó Vega Rodríguez durante la presentación de los avances del caso.
Sin embargo, el funcionario reconoció que todavía falta detener a otros participantes y aclarar cómo los responsables consiguieron información sobre los movimientos del alcalde.
Las autoridades también investigan posibles filtraciones internas relacionadas con su agenda y desplazamientos, una línea que permanece abierta mientras se buscan nuevas pruebas.
La Fiscalía no encontró pruebas contra políticos
El asesinato de Manzo también provocó acusaciones y sospechas sobre posibles responsabilidades políticas, particularmente después de los señalamientos públicos que rodearon las investigaciones iniciales.
Vega Rodríguez aseguró que hasta ahora no existen elementos para sostener una participación política en el homicidio, aunque las investigaciones todavía no están completamente cerradas.
“La investigación no arroja, hasta el momento, indicios de participación de alguna línea política en el homicidio”, declaró el encargado de la Fiscalía.
El funcionario respondió así a preguntas sobre figuras políticas como Raúl Morón y Leonel Godoy, cuyos nombres aparecieron en cuestionamientos públicos relacionados con el caso.
La falta de indicios señalada por la Fiscalía no constituye una resolución judicial definitiva, pero sí establece cuál es actualmente la principal hipótesis de los investigadores.
Un asesinato que sacudió a Uruapan
Carlos Manzo fue asesinado a balazos el 1 de noviembre de 2025, durante una celebración del Día de Muertos realizada en Uruapan.
El entonces alcalde había ganado notoriedad por sus operativos contra organizaciones criminales y sus exigencias públicas de mayor apoyo federal para enfrentar la violencia.
Su homicidio provocó protestas, exigencias de justicia y cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad de los presidentes municipales que enfrentan directamente al crimen organizado.
Después del asesinato, su esposa, Grecia Quiroz, asumió la presidencia municipal y continuó reclamando que se esclarezcan todas las responsabilidades relacionadas con el atentado.
Quiroz y representantes del Movimiento del Sombrero también han solicitado que la Fiscalía General de la República intervenga directamente en las investigaciones.
Vega Rodríguez explicó que el expediente permanece bajo responsabilidad estatal, aunque existe disposición para colaborar si las autoridades federales deciden asumir el caso.
El expediente todavía tiene preguntas pendientes
La Fiscalía asegura contar con pruebas técnicas, científicas y jurídicas para llevar ante los tribunales a los presuntos responsables y sostener las acusaciones correspondientes.
No obstante, todavía debe esclarecer quiénes proporcionaron información sobre los movimientos de Manzo y cuál fue la participación precisa de cada integrante de la operación criminal.
El balance presentado este viernes fortalece la hipótesis de una venganza del CJNG, pero las responsabilidades individuales deberán demostrarse ante los jueces correspondientes.
A casi un año del asesinato, la Fiscalía sostiene que Manzo fue asesinado por enfrentar al crimen organizado. Falta cerrar el expediente y conseguir las sentencias.
