La orquesta de la alcaldía llevó música clásica, huapangos y danzones al deportivo Mujica, donde las familias escucharon gratis y algunos asistentes terminaron bailando.
En Coyoacán, la música de concierto salió nuevamente de los auditorios y encontró escenario en un deportivo de Los Culhuacanes, al oriente de la demarcación.
La Orquesta Filarmónica de Coyoacán ofreció este domingo un concierto gratuito en el deportivo Mujica, donde reunió a cientos de familias, según informó la alcaldía.
El repertorio combinó música clásica, composiciones contemporáneas y ritmos populares, una mezcla que permitió pasar de la escucha atenta al baile entre los propios asistentes.
La presentación formó parte de un proyecto impulsado por el gobierno local para llevar conciertos a colonias, pueblos y barrios fuera de los circuitos culturales habituales.
Del Huapango de Moncayo a los mambos
Entre las piezas interpretadas estuvieron el Huapango, de José Pablo Moncayo, y el Danzón número 2, de Arturo Márquez, dos obras reconocibles del repertorio mexicano.
También sonaron el Danzón Rigolettito y una suite de mambos, con la que decenas de asistentes aprovecharon el espacio abierto para ensayar sus mejores pasos.
La alcaldía destacó que el concierto se realizó cerca de los límites con Iztapalapa, una ubicación que permite acercar estas actividades a familias del oriente capitalino.
La agrupación, dirigida por Rodrigo Elorduy, cuenta con 64 integrantes, de acuerdo con la información difundida por el gobierno de Coyoacán tras la presentación dominical.
La música busca otros escenarios
El alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar señaló que el programa comenzó hace cinco años con la intención de trasladar las presentaciones de la Filarmónica a distintos barrios.
Entre los lugares mencionados por el gobierno local figuran Pedregal de Santa Úrsula, Pedregal de Santo Domingo, Ajusco, Los Culhuacanes y la Alameda del Sur.
El recorrido plantea una diferencia importante respecto de los conciertos tradicionales: en lugar de esperar que los vecinos lleguen al recinto, la orquesta visita sus comunidades.
La estrategia también permite que niñas, niños y adultos conozcan instrumentos y obras que no necesariamente forman parte de su experiencia musical cotidiana o escolar.
Coyoacán también existe lejos de su centro turístico
Durante el encuentro, Gutiérrez Aguilar sostuvo que la cultura constituye una de las principales señas de identidad de Coyoacán y vinculó esa tradición con las actividades comunitarias.
El alcalde estuvo acompañado por funcionarios de Cultura y Seguridad Ciudadana, además de integrantes del Concejo, durante la presentación realizada en el deportivo Mujica.
Más allá de las declaraciones oficiales, el concierto dejó una escena poco habitual: una agrupación filarmónica interpretando danzones mientras vecinos bailaban en un espacio deportivo.
La actividad muestra una posibilidad para la oferta cultural local: aprovechar instalaciones públicas de las colonias como escenarios, sin exigir desplazamientos ni pago de entrada.
El desafío será mantener una programación frecuente y accesible en diferentes zonas de la demarcación, especialmente aquellas alejadas de los recintos culturales más conocidos.
Por ahora, el domingo dejó una postal distinta de Coyoacán: la música llegó hasta Los Culhuacanes y encontró entre sus espectadores a quienes también quisieron bailar.
