Rosa Icela Rodríguez, Édgar Amador, Omar García Harfuch, Roberto Velasco y Marcelo Ebrard comparecerán por la glosa del Segundo Informe.
La glosa del Segundo Informe llevará al Senado a Rosa Icela Rodríguez, Édgar Amador, Omar García Harfuch, y Marcelo Ebrard. Las comparecencias comienzan el lunes y convertirán las cifras del Gobierno en preguntas frente a frente.
El Segundo Informe ya fue entregado, pronunciado y celebrado. Ahora viene una parte bastante menos cómoda del ritual republicano: sentarse frente a legisladores y responder preguntas.
El Senado comenzará la próxima semana las comparecencias del gabinete de Claudia Sheinbaum para analizar el informe presidencial. Cinco secretarios acudirán al pleno durante octubre.
La primera será Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, el lunes 5. Su comparecencia abrirá formalmente una ronda que recorrerá algunos de los asuntos más delicados del Gobierno.
Un día después llegará Édgar Amador. El secretario de Hacienda comparecerá cuando todavía se encuentra abierta la discusión del Paquete Económico 2027 y sus previsiones de ingresos, gasto y deuda.
La economía ofrece una peculiar ventaja a los senadores: muchas respuestas pueden contrastarse inmediatamente contra documentos. Crecimiento, déficit, recaudación y apoyo a Pemex existen antes de comenzar cualquier discurso.
Amador también llegará después de defender en Diputados que México puede aumentar su recaudación sin una reforma fiscal profunda, mediante mayor fiscalización y combate a evasión y contrabando.
Después habrá una semana de distancia antes de uno de los encuentros previsiblemente más extensos. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, comparecerá el martes 13 de octubre.
Ahí la discusión tendrá números bastante menos dóciles. Homicidios, desapariciones, extorsión, decomisos, detenciones y violencia regional permiten construir relatos diferentes dependiendo del periodo y la variable seleccionados.
El Gobierno ha destacado una reducción de homicidios dolosos durante la administración. La oposición previsiblemente buscará colocar junto a esa tendencia otros delitos y episodios de violencia persistente.
La comparecencia permitirá observar algo más útil que el intercambio partidista: cuáles indicadores utiliza Seguridad para demostrar resultados y cuáles utilizan los senadores para cuestionarlos.
Al día siguiente será el turno del secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco. Su examen llegará en medio de una relación particularmente compleja con Estados Unidos.
Migración, seguridad fronteriza, combate al tráfico de drogas, armas, comercio y cooperación bilateral han convertido la relación con Washington en una parte cotidiana de la política interior mexicana.
Velasco tendrá que explicar una política exterior que intenta mantener cooperación estrecha con Estados Unidos sin aceptar acciones que el Gobierno mexicano considere violatorias de su soberanía.
El último de esta primera ronda será Marcelo Ebrard. El secretario de Economía comparecerá el 20 de octubre con una palabra atravesando prácticamente toda su agenda: T-MEC.
México llegará a esa discusión después de meses de tensiones comerciales, arancelarias y negociaciones con Washington, mientras empresas intentan anticipar las condiciones de inversión de los próximos años.
Ebrard tendrá enfrente preguntas sobre inversión extranjera, relocalización industrial, contenido regional, exportaciones y la posición mexicana rumbo a la revisión del acuerdo comercial norteamericano.
Las comparecencias forman parte de la llamada glosa del Informe de Gobierno. La Constitución obliga al Congreso a analizarlo y permite citar a los secretarios para ampliar información bajo protesta de decir verdad.
Eso no convierte automáticamente las sesiones en interrogatorios eficaces. La distribución de tiempos entre grupos parlamentarios, posicionamientos políticos y respuestas extensas puede transformar varias horas de sesión en pocos minutos de información nueva.
También existe una particularidad evidente. Morena y sus aliados cuentan con suficiente fuerza legislativa para proteger políticamente al Gobierno, mientras las bancadas opositoras utilizarán las sesiones para confrontarlo.
¿Cuánto dinero adicional puede recaudar Hacienda sin nuevos grandes impuestos? ¿Qué delitos bajaron realmente? ¿Qué estrategia seguirá México ante Washington? ¿Qué está negociando Economía rumbo al T-MEC?
Son preguntas que existen antes de que aparezcan los secretarios y que podrán compararse después contra documentos, estadísticas y respuestas pronunciadas bajo protesta de decir verdad.
El Informe presidencial presentó una fotografía escogida por el propio Gobierno. Octubre ofrecerá otra oportunidad: poner esa fotografía sobre la mesa y comenzar a preguntar qué quedó fuera del encuadre.
