La Barra Mexicana de Abogados advierte que la falta de concursos retrasa trámites y afecta a familias que necesitan certeza jurídica sobre su patrimonio.
La Ciudad de México tiene 22 plazas notariales vacantes y desde 2023 no convoca a nuevos exámenes de oposición para cubrirlas, denunció la Barra Mexicana de Abogados.
La organización advirtió que la falta de titulares no solamente representa un problema para el gremio, pues también puede retrasar trámites relacionados con el patrimonio familiar.
En un pronunciamiento difundido este martes, pidió a las autoridades capitalinas reactivar los concursos para ocupar las plazas disponibles mediante los procedimientos establecidos legalmente.
El señalamiento coloca bajo revisión la capacidad del gobierno para garantizar la continuidad de un servicio jurídico necesario en operaciones patrimoniales y decisiones familiares.
Las notarías cierran y los trámites buscan otra ventanilla
La Barra explicó que las vacantes aumentan cuando fallece o renuncia quien tiene una notaría a su cargo, situación que obliga a redistribuir asuntos pendientes.
Esos expedientes deben ser atendidos por otras notarías o por la autoridad correspondiente, con el riesgo de prolongar los tiempos de respuesta para los usuarios.
La organización considera que las consecuencias pueden resultar especialmente importantes para sectores vulnerables, debido a las dificultades para acceder oportunamente a servicios de asesoría y formalización.
Aunque el documento identifica 22 plazas disponibles, no presenta un desglose por alcaldía ni cuantifica cuántos expedientes han sufrido retrasos por esta situación.
Tres años sin concursos para cubrir las vacantes
El pronunciamiento señala que desde 2023 no se convoca a exámenes de oposición para obtener una patente notarial en la capital, pese a las plazas disponibles.
Este procedimiento permite seleccionar aspirantes mediante una evaluación profesional y constituye, según la Barra, una garantía para preservar la preparación de quienes ejercen la función.
La organización recordó que el mecanismo de oposición tiene una trayectoria de ocho décadas y pidió mantenerlo como vía de ingreso al notariado capitalino.
También consideró necesario favorecer una distribución equilibrada del trabajo y promover la equidad de género entre quienes accedan a las titularidades de las notarías.
El llamado apunta a la Consejería Jurídica
La Barra solicitó a la Consejería Jurídica y de Servicios Legales capitalina coordinarse con el Colegio de Notarios para impulsar las convocatorias correspondientes.
El pronunciamiento, firmado por su presidenta Ana María Kudisch Castelló, sostiene que el ingreso al notariado debe responder a criterios de mérito, integridad y transparencia.
La petición no plantea asignar directamente las plazas disponibles, sino activar los concursos para que los aspirantes acrediten sus conocimientos mediante el examen de oposición.
El documento tampoco establece un calendario para las convocatorias ni recoge una respuesta de la Consejería Jurídica sobre las razones por las que no se han realizado.
El problema termina en el escritorio del ciudadano
La función notarial interviene en actos que requieren certeza jurídica, desde decisiones patrimoniales hasta operaciones y documentos cuya formalización puede tener consecuencias para las familias.
Por eso, el número de plazas sin titular no permite medir por sí solo la afectación, pero plantea preguntas sobre la capacidad disponible para atender usuarios.
También queda pendiente conocer cuántas notarías dejaron de operar, cómo se distribuyeron sus expedientes y qué medidas adoptó la autoridad para evitar mayores demoras.
Mientras esas respuestas llegan, la Barra Mexicana pide cubrir las vacantes mediante concursos, para que la falta de titulares no termine trasladándose a los ciudadanos.
