Del 14 al 16 de octubre, ANFX 2026 reunirá en la Universidad Anáhuac Mayab a creadores de animación, videojuegos y efectos visuales. Detrás de cada personaje fantástico hay artistas que primero deben resolver problemas muy reales.
Antes de que un dragón pueda volar en una película, alguien debe enseñarle a mover las alas, calcular sus sombras y convencer al espectador de que existe.
Algo parecido ocurre con los personajes de videojuegos, criaturas digitales y escenarios imposibles que comenzarán a ocupar las conversaciones de ANFX 2026 en Mérida, Yucatán.
El encuentro se realizará del 14 al 16 de octubre en la Universidad Anáhuac Mayab, con actividades dedicadas a animación, efectos visuales, videojuegos y narración digital.
Durante tres días, estudiantes, profesionales y personas interesadas en estas disciplinas podrán acercarse a los procesos creativos que transforman dibujos, modelos y programas en imágenes animadas.
La propuesta permite descubrir un universo donde la imaginación necesita trabajar con matemáticas, tecnología y decisiones artísticas antes de aparecer en una pantalla.
Primero hay que enseñarle a caminar al monstruo
Un personaje digital puede parecer completamente espontáneo cuando corre, salta o expresa sorpresa, pero cada movimiento requiere una combinación de decisiones técnicas y artísticas.
Los animadores trabajan con poses, tiempos y trayectorias para construir movimientos capaces de transmitir emociones, incluso cuando sus protagonistas pertenecen a especies completamente imaginarias.
En las producciones tridimensionales también intervienen modelos digitales y estructuras de control que permiten modificar posiciones sin reconstruir al personaje desde el principio.
Ese proceso puede incluir esqueletos virtuales, superficies y simulaciones que ayudan a representar cómo se mueve un cuerpo dentro de determinado espacio.
Lo interesante es que la tecnología no decide por sí sola si un personaje resulta convincente: también necesita observación, intención narrativa y sensibilidad artística.
Los videojuegos necesitan mundos que respondan
La animación cinematográfica y los videojuegos comparten herramientas, pero presentan desafíos diferentes porque el jugador puede intervenir directamente en lo que sucede dentro de la pantalla.
Un escenario interactivo necesita responder a decisiones, movimientos y acciones que no siempre ocurren en un orden establecido de antemano por sus creadores.
Por eso desarrollar videojuegos implica relacionar diseño visual, programación, sonido y reglas que determinan cómo funciona cada elemento dentro del universo construido.
Un personaje puede necesitar distintas respuestas según el terreno que pisa, los objetos que encuentra o las decisiones tomadas por quien controla la partida.
Detrás de una aventura aparentemente sencilla pueden existir numerosos sistemas coordinados para conseguir que el mundo responda de manera consistente y resulte interesante explorarlo.
La magia también tiene departamento de efectos especiales
Los efectos visuales permiten incorporar elementos digitales a imágenes filmadas o construir escenas que serían difíciles, costosas o peligrosas de producir mediante recursos físicos.
Una criatura fantástica puede necesitar iluminación compatible con su entorno, sombras creíbles y movimientos que mantengan una relación coherente con los objetos que la rodean.
Cuando esos elementos no funcionan juntos, el espectador puede percibir que algo resulta extraño, aunque no siempre consiga identificar exactamente dónde está el problema.
La creación audiovisual combina entonces herramientas especializadas con conocimientos de fotografía, composición, movimiento y percepción para producir imágenes que sostengan una historia.
ANFX 2026 ofrece un espacio para acercarse a estas disciplinas y conocer parte del trabajo que normalmente permanece invisible detrás del resultado terminado.
Una industria donde el talento necesita herramientas
Aprender animación o desarrollar videojuegos no consiste únicamente en dominar programas informáticos, porque también exige construir historias, resolver problemas y colaborar con otras personas.
Los proyectos pueden reunir ilustradores, animadores, programadores, diseñadores de sonido y especialistas que aportan conocimientos diferentes durante las distintas etapas de producción.
Esa diversidad explica por qué los encuentros profesionales también pueden resultar útiles para estudiantes interesados en descubrir qué funciones existen dentro de una producción digital.
Conferencias y talleres permiten acercarse a experiencias de creación, aunque el contenido específico y las condiciones de participación dependen de cada actividad programada.
La reunión en Mérida también coloca estas conversaciones fuera de los centros de producción audiovisual que suelen concentrar mayor atención dentro de la industria.
Mérida abre una puerta a los mundos digitales
El Congreso ANFX 2026 tendrá como sede el Foro Cultural Alejandro Gomory Aguilar, dentro de las instalaciones de la Universidad Anáhuac Mayab.
La programación se desarrollará entre el miércoles 14 y el viernes 16 de octubre, con actividades relacionadas con animación, efectos visuales y creación de videojuegos.
El encuentro está dirigido a personas interesadas en estas áreas, aunque conviene revisar los requisitos de inscripción y los costos correspondientes antes de planear una visita.
La información oficial permite consultar las actividades anunciadas y conocer las condiciones de acceso, que pueden variar según el formato de cada encuentro.
No es necesario ser desarrollador profesional para interesarse por estos procesos: comprender cómo nace un personaje también modifica nuestra manera de disfrutar sus aventuras.
El futuro necesita dibujantes de imposibles
Las herramientas digitales permiten construir mundos cada vez más complejos, pero la sofisticación tecnológica no garantiza que una historia consiga emocionar a sus espectadores.
Un personaje puede tener millones de detalles y movimientos técnicamente impecables, aunque resulte incapaz de despertar curiosidad si carece de una personalidad reconocible.
También puede ocurrir lo contrario: una figura visualmente sencilla consigue permanecer durante años en la memoria gracias a sus movimientos, decisiones y comportamiento.
Esa tensión entre tecnología y creatividad atraviesa disciplinas como la animación y los videojuegos, donde cada avance abre posibilidades sin reemplazar automáticamente las ideas.
ANFX 2026 reunirá en Mérida a personas interesadas en explorar ese territorio, donde los personajes todavía no existen hasta que alguien consigue darles forma.
Y quizá ahí comienza la verdadera magia digital: antes de que un monstruo pueda asustarnos, sus creadores deben pasar muchas horas intentando que aprenda a parpadear.
