Morena y sus aliados avalaron la Ley de Ingresos con 331 votos a favor y 118 en contra. La oposición cuestiona que México destine casi la misma cantidad al costo de su deuda.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles 14 de octubre, en lo general, un endeudamiento interno de hasta 1.7 billones de pesos para financiar las operaciones federales durante 2027.
La autorización forma parte de la Ley de Ingresos, avalada con 331 votos de Morena y sus aliados, frente a 118 sufragios del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
El proyecto contempla ingresos totales por 10 billones 636 mil 488 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 6.2 billones procederán de la recaudación de impuestos.
La votación abrió una controversia sobre el destino del financiamiento y el costo de pagar intereses, que durante 2027 alcanzaría aproximadamente 1.67 billones de pesos.
Pedir prestado casi lo mismo que cuesta la deuda
El endeudamiento autorizado representa un límite máximo de contratación neta interna, no significa que el gobierno recibirá automáticamente esa cantidad ni que pueda gastarla sin restricciones.
La diferencia resulta importante porque el financiamiento permitirá cubrir necesidades presupuestarias, mientras el pago de intereses corresponde a compromisos adquiridos mediante operaciones de deuda anteriores y vigentes.
El diputado priista Jericó Abramo advirtió que México está recurriendo al crédito para sostener sus obligaciones financieras, en lugar de destinar suficientes recursos a infraestructura.
Durante el debate comparó la situación con solicitar un préstamo bancario para pagar los intereses de una tarjeta de crédito, cuestionando la sostenibilidad del endeudamiento.
Su compañero Emilio Suárez Licona sostuvo que el servicio de la deuda reduce el margen presupuestal disponible para necesidades relacionadas con salud, educación, vivienda y otros servicios.
Morena defiende las cuentas del gobierno
El coordinador del Partido del Trabajo, Reginaldo Sandoval, defendió el proyecto y aseguró que la administración federal mantiene una política fiscal responsable, sin crear nuevos impuestos generales.
Reconoció que los ingresos previstos para 2027 crecerán 442 mil 804 millones de pesos respecto del año anterior, una cantidad insuficiente para cubrir todas las necesidades nacionales.
Sin embargo, sostuvo que la recaudación tributaria ha aumentado y que México depende menos de los ingresos petroleros para financiar sus actividades y compromisos presupuestarios.
La mayoría oficialista también argumentó que el endeudamiento debe evaluarse en relación con el tamaño de la economía, y no únicamente mediante su monto expresado en pesos.
Pemex también tendrá permiso para endeudarse
Además del financiamiento federal, el dictamen contempla un techo de deuda interna para Petróleos Mexicanos de hasta 160 mil 619 millones de pesos durante 2027.
La empresa petrolera también podrá contratar endeudamiento externo neto de hasta 5 mil 259 millones de dólares, conforme a los límites establecidos en la propuesta.
Para la Comisión Federal de Electricidad se contempla un techo interno de 16 mil 742 millones de pesos, además de autorización para contratar financiamiento en moneda extranjera.
El Gobierno de la Ciudad de México tendrá un límite de endeudamiento neto de 3 mil 500 millones de pesos, sujeto a las disposiciones correspondientes.
Estos montos corresponden a autorizaciones diferenciadas y no deben sumarse indiscriminadamente al techo federal, pues responden a entidades y operaciones financieras con reglas específicas.
Todavía falta el Senado
La aprobación ocurrió en lo general, por lo que los diputados continuaron revisando artículos reservados y propuestas de modificación antes de concluir definitivamente el trámite legislativo.
Una vez aprobado en su totalidad, el proyecto deberá enviarse al Senado, que tiene hasta el 31 de octubre para analizar y resolver la Ley de Ingresos.
La discusión también contempla un techo de endeudamiento externo federal de 13 mil 500 millones de dólares, adicional al límite autorizado para contratar financiamiento interno.
El debate deja una pregunta presupuestaria central: cuánto margen conservará México para financiar nuevas necesidades cuando los intereses de su deuda absorben recursos cada vez mayores.
El Congreso todavía deberá concluir el procedimiento legislativo, pero la votación mostró una diferencia entre quienes consideran manejable el endeudamiento y quienes cuestionan sus consecuencias presupuestarias.
