Un ataque en la Secundaria Número 13 del ejido La Unión, en Torreón, dejó a la subdirectora muerta y tres personas lesionadas.
Dos hermanos de 18 años, exalumnos del plantel, ingresaron encapuchados con armas blancas y artefactos explosivos a la Secundaria Número 13 del ejido La Unión. Las autoridades descartaron preliminarmente que se hubieran utilizado armas de fuego.
Un ataque perpetrado la mañana de este jueves 1 de octubre en la Escuela Secundaria General Número 13 del ejido La Unión, en Torreón, Coahuila, dejó a la subdirectora del plantel sin vida y a tres personas lesionadas, entre ellas dos estudiantes.
Los probables responsables son dos hermanos de 18 años que anteriormente estudiaron en la misma institución. Ambos fueron detenidos y quedaron a disposición del Ministerio Público, informó el fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez.
Los primeros reportes difundidos después de las 8:30 horas describieron el incidente como un tiroteo debido a que alumnos y habitantes escucharon varias detonaciones. Sin embargo, el fiscal señaló posteriormente que hasta ese momento no había evidencias de disparos.
Las detonaciones habrían sido provocadas por petardos u otros artefactos de fabricación casera. Los agresores utilizaron armas blancas, presuntamente machetes, para atacar al personal administrativo y a estudiantes. La naturaleza de los artefactos deberá ser establecida por los peritajes.
¿Cómo ocurrió el ataque?
De acuerdo con los testimonios recabados en el plantel, los dos jóvenes llegaron encapuchados y portando armas blancas. La agresión comenzó alrededor de las 8:30 horas, durante el cambio entre la segunda y la tercera clase.
Una primera detonación se registró en el área de los baños. Los sonidos provocaron que profesores y estudiantes corrieran hacia los salones para resguardarse. Los atacantes se dirigieron después a la zona administrativa, donde agredieron al personal.
La subdirectora murió en esa parte del ataque, aunque la Fiscalía todavía deberá determinar formalmente la causa del fallecimiento. Las autoridades describieron la agresión como particularmente violenta y evitaron dar detalles mientras se realizan las diligencias periciales.
Posteriormente, los agresores entraron en otra zona del plantel y lesionaron a estudiantes. El saldo oficial preliminar comunicado por el Gabinete de Seguridad federal es de tres personas heridas. Entre ellas se encuentran dos alumnos, uno de los cuales fue reportado en condición grave.
Algunas versiones locales elevaron el número de lesionados a cuatro, pero la cifra confirmada inicialmente por las autoridades federales y la Fiscalía estatal fue de tres. Todos recibieron atención médica y fueron trasladados a hospitales de la región.
La Secundaria Número 13 cuenta con una matrícula aproximada de 210 estudiantes. Debido a las lluvias registradas en Torreón, este jueves habrían asistido alrededor de 170.
Vecinos sometieron a los atacantes
Habitantes del ejido La Unión y personas que se encontraban cerca de la escuela intervinieron para someter a los dos jóvenes y entregarlos a la Policía Municipal. Fotografías y videos difundidos en redes sociales muestran a los detenidos en el exterior del plantel mientras llegaban las corporaciones de seguridad.
La actuación de los vecinos evitó que los sospechosos abandonaran el lugar, pero también será necesario revisar las agresiones que recibieron después de ser inmovilizados. Su responsabilidad en el ataque deberá determinarse mediante el procedimiento penal y bajo el principio de presunción de inocencia.
Policías municipales y estatales, agentes de investigación, elementos del Ejército y de la Guardia Nacional acudieron a la secundaria. Paramédicos atendieron a los heridos mientras las autoridades evacuaban y entregaban a los alumnos a sus familiares.
La escuela quedó acordonada para que peritos buscaran armas, restos de los artefactos detonados y otros indicios que permitan reconstruir el recorrido de los atacantes. Las autoridades también comenzaron a entrevistar a profesores, estudiantes, trabajadores y habitantes del ejido.
Un resentimiento contra el plantel, la primera hipótesis
Federico Fernández confirmó que los detenidos son hermanos y exalumnos de la secundaria. De manera preliminar, los jóvenes habrían expresado un resentimiento contra integrantes de la institución, pero el fiscal advirtió que el móvil deberá establecerse mediante sus declaraciones y el resto de las investigaciones.
La referencia a posibles “sentimientos contra el plantel” todavía no permite determinar si existía un conflicto previo con la subdirectora, con otros trabajadores o con estudiantes. Tampoco se ha informado cuándo dejaron de estudiar en la secundaria ni si anteriormente habían realizado amenazas.
Versiones sobre una supuesta estancia reciente de los jóvenes en un centro de rehabilitación circulan en medios locales y redes sociales, pero no han sido confirmadas oficialmente. Esa información no debe considerarse parte del móvil mientras no sea incorporada y acreditada en la investigación ministerial.
El Gabinete de Seguridad federal informó que mantiene coordinación con las autoridades estatales y municipales para esclarecer los hechos. También expresó sus condolencias a la familia de la trabajadora fallecida y solidaridad con la comunidad educativa.
El gobernador Manolo Jiménez aseguró que las instituciones estatales brindarían apoyo a las víctimas y defendió los programas de prevención aplicados en las escuelas. La Secretaría de Educación de Coahuila anunció acompañamiento para estudiantes, familiares, docentes y trabajadores del plantel.
Torreón revive el ataque de 2020
La agresión en el ejido La Unión reabrió en Torreón el recuerdo del ataque ocurrido el 10 de enero de 2020 en el Colegio Cervantes. En aquel caso, un estudiante de 11 años ingresó con dos armas de fuego, asesinó a una maestra, lesionó a cinco alumnos y a un profesor y después se quitó la vida.
Aunque los dos hechos presentan características distintas, ambos colocan nuevamente en discusión la capacidad de las escuelas para detectar amenazas, controlar el ingreso de personas ajenas a la comunidad estudiantil y responder durante una emergencia.
En el caso de la Secundaria Número 13, los presuntos responsables ya eran mayores de edad y no formaban parte de la matrícula. La investigación deberá explicar cómo ingresaron encapuchados y portando armas blancas y artefactos capaces de producir detonaciones.
También tendrá que determinarse si los jóvenes anunciaron sus intenciones, manifestaron amenazas previamente o mantuvieron algún conflicto con el personal. Esos datos serán fundamentales para establecer si el ataque pudo prevenirse.
La prioridad inmediata será garantizar la atención de los lesionados, ofrecer acompañamiento psicológico a los alumnos que presenciaron la agresión y esclarecer la responsabilidad de los detenidos. Hasta que concluyan los peritajes, las autoridades han pedido evitar versiones que atribuyan el ataque a armas de fuego o den por confirmado un móvil específico.
Fuentes: Fiscalía de Coahuila citada por El Siglo de Torreón, Gabinete de Seguridad y N+, El País y La Jornada.
